La Agricultura Orgánica Análisis de la rentabilidad de 10 hortalizas
San José, Costa Rica La Agricultura Orgánica: Una Alternativa Económica para Mejorar la Calidad de Vida Rural Administración Superior del IMAS Rose Marie Ruiz Bravo, Presidenta Ejecutiva Julio Canales Guillén, Gerente General a.i. Mayra Díaz Méndez, Gerente de Desarrollo Social Autor de la Obra: Ing. Pedro Cussianovich, M.Sc. Asesor Técnico: Ing. Luis Fernando Campos Vargas, Coordinador Área Trabajo IMAS Editor: Fabio Rojas Carballo Portada Vista panorámica de la finca Jugar del Valle S.A., en Laguna de Alfaro Ruiz, Alajuela. Fotógrafo: Ing. Luis Fernando Campos Vargas, Coordinador, Área Trabajo, IMAS. Financiamiento y patrocinio: Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) Jugar del Valle S.A. Iniciativas para el fortalecimiento y conservación de la calidad de vida rural (INFOVIDA). El Instituto Mixto de Ayuda Social permite la reproducción total o parcial de esta obra, con la advertencia de que debe mencionarse la fuente y remitir un ejemplar al Área Trabajo del IMAS.
Reconocimientos: Las organizaciones patrocinadoras del presente estudio desean expresar su agradecimiento a todas aquellas personas que de una u otra manera hicieron posible la realización del mismo; de manera especial a los productores orgánicos de los distritos de Laguna, Tapezco y La Legua, en el Cantón de Alfaro Ruiz, y a los productores convencionales de Pacayas de Alvarado, Tejar del Guarco, El Bosque de Oreamuno y Cot de Oreamuno en la Provincia de Cartago, quienes sacrificando parte del tiempo de sus labores diarias permitieron la recopilación de la información que aquí se presenta. Un reconocimiento especial también para el Ing. Rolando Tencio, de la Dirección Regional del Ministerio de Agricultura y Ganadería en Cartago, quien llevó a cabo el trabajo de recopilación y sistematización de la información en esa provincia, al Ing. Pedro Cussianovich M.Sc, por la responsabilidad asumida en la conducción, análisis del presente trabajo y autoría de la obra, y al Ing. Luis Fernando Campos Vargas, Coordinador del Área Trabajo del IMAS, por el apoyo, el seguimiento, la revisión de la obra y por haber realizado todas la fotografías de la obra. 1. Introducción El proceso de apertura comercial y liberalización de la economía con el que se encuentra comprometido el país, está a la espera de sus resultados. Las reglas del juego han cambiado drásticamente en los últimos años. Se han abierto los mercados, se ha liberalizado la economía, han proliferado los mercados potenciales de todo orden, se han eliminado los diferentes mecanismos de protección que existieron durante muchos años y se exige la competitividad en la producción de bienes y servicios como la principal forma de obtener el crecimiento económico. En este contexto, muchas empresas han sido creadas y otras han desaparecido, y el sector agropecuario no ha escapado a este escenario. Si bien, este sector ha mantenido su dinamismo, se ha debido principalmente al mantenimiento de las actividades tradicionales y de nuevos productos de exportación no tradicional, intensivos en capital, que gracias a su competitividad han logrado abrirse espacios en los mercados internacionales. Un balance preliminar en el sector agropecuario permite apreciar que hasta la fecha, el pequeño productor ha sido un elemento marginado de las oportunidades y los beneficios que conlleva el nuevo modelo de desarrollo y esto se ve reflejado en el incremento de la pobreza en las zonas rurales, la cual se asocia principalmente a productores y exproductores de granos básicos. Las razones de esta marginación son varias, sin embargo, se puede señalar la falta de opciones tecnológicas competitivas y adecuadas a los pequeños productores como una de las principales razones que lo aíslan de los mercados. La investigación y la extensión no se han ajustado a la velocidad de los cambios en el entorno económico y comercial y, a la fecha, existe una carencia de tecnologías de ciclo corto y bajo costo, que son las que les darían respuesta a los pequeños productores. La opción de los granos básicos para los pequeños productores, como tradicionalmente se ha planteando, en la práctica no es viable. Dada la naturaleza excedentaria de los mercados internacionales de estos productos, la cual, en un contexto de libre mercado, repercute en la definición de los precios internos, ha conducido a la postración económica y productiva de muchos productores que no presentan alternativas tecnológicas. Si a lo expuesto se le agrega las repercusiones de la influencia de la cultura de los químicos en los sistemas productivos del país, donde se incrementa la dependencia en ellos y sus precios se encarecen día con día, vemos que los pequeños productores vienen reduciendo sus ingresos como consecuencia de la alteración económica de sus paquetes tecnológicos; o caso contrario, incrementan su exposición a estos elementos al tiempo que van desgastando su principal patrimonio: la tierra. Frente a la problemática expuesta, la producción de hortalizas emerge como una alternativa potencial para dar respuesta a los pequeños productores ya que su desarrollo conjuga las dos variables principales que ellos requieren para afrontar exitosamente los nuevos escenarios económicos y comerciales: ciclo corto y bajo costo. Su condición de productos perecederos puede ser tratada con una adecuada organización de los productores y la transferencia de tecnologías actualmente disponibles en el mercado, lo cual adicionalmente le conferiría un mayor valor agregado a la producción. Si a la alternativa propuesta, se le agrega la condición de producto orgánico, la cual presenta mercados crecientes además de los beneficios sociales que su producción conlleva para la salud del productor, del consumidor y para la preservación del medio ambiente y los recursos naturales se hace impostergable la tarea de conocer sobre la viabilidad técnica y financiera que este tipo de agricultura alternativa conlleva. Con el marco expuesto, y en la intención de contribuir con el planteamiento de alternativas viables y sostenibles que contribuyan con el mejoramiento de la calidad de vida de los pequeños productores, el IMAS ha decidido llevar a cabo el presente estudio donde se compara la rentabilidad de diez hortalizas producidas en forma orgánica con sus similares producidas en forma convencional. La investigación propuesta se sustenta en la hipótesis de que la producción de hortalizas orgánicas representa una mejor alternativa económica a los pequeños productores al presentar mayor rentabilidad que sus similares producidas con agroquímicos. El presente estudio se sustenta en análisis de casos, por tanto, los resultados individuales no deben establecer generalizaciones; cada caso (finca o parcela analizada) presenta sus propias particularidades. Sin embargo, con base en los análisis realizados y los comportamientos reiterativos que se identificaron, se establece algunas inferencias que los pequeños productores pueden considerar en su proceso de toma de decisiones pues refleja la potencialidad que tiene cada una de estas prácticas agrícolas. 2. El Estudio 2.1 Caracterización El presente estudio se sustenta en la comparación de la rentabilidad de 10 casos de producción comercial de hortalizas orgánicas y sus similares, producidas en forma convencional. Para este propósito, se definieron los costos de producción en cada cultivo y se estimó la rentabilidad con base en los precios reales que recibieron los productores. Los productos analizados son: Bróculi, Culantro, Lechuga Americana, Lechuga Criolla o Boston, Perejil, Remolacha, Repollo Morado, Repollo Verde, Vainica y Zanahoria. Las zonas seleccionadas para el estudio se ubican en las provincias de Alajuela y de Cartago. En el caso de la producción orgánica se seleccionaron fincas certificadas bajo tal condición ubicadas en los distritos de Laguna, Tapezco y La Legua, del Cantón de Alfaro Ruiz de la provincia de Alajuela y, en el caso de la producción convencional se seleccionaron fincas de los distritos de Alvarado, Oreamuno y El Guarco de Cartago. Ambas regiones presentan condiciones agronómicas similares, la escogencia realizada obedeció, en el primer caso, a la mayor cultura en producción orgánica que se evidencia en el Cantón de Alfaro Ruiz y, en el segundo, al hecho de que la Provincia de Cartago es la mayor abastecedora de hortalizas del país y en ella se fundamentan la mayoría de los paquetes tecnológicos hortícolas que actualmente se emplean. Se debe señalar que para la escogencia de las fincas, o parcelas, no fue posible seguir un proceso estadístico riguroso ya que se trató de identificar productores que presenten información confiable, y en el mejor de los casos, que llevaran registros de sus actividades. Con el fin de favorecer la comparación de la información y minimizar los potenciales sesgos en los resultados, se identificaron productores que cosecharon y vendieron sus productos en el mes de febrero de 1998. Esto garantiza al menos, técnicas de producción similares (veraneras) y la misma estacionalidad de los mercados. En el caso de las hortalizas orgánicas, se utilizó el precio de compra del centro de acopio de la empresa Jugar del Valle S.A. a la cual le venden los productores orgánicos de Alfaro Ruiz. En el caso de la producción de Cartago, los precios empleados son los que rigieron en cada caso por los intermediarios que adquirieron el producto.Considerando que en la actividad hortícola es difícil encontrar productores que siembren extensiones de una hectárea, se trató de identificar las parcelas más representativas (de mayor extensión), de tal forma que permitiera la extrapolación de la información a dicha unidad, con el menor sesgo posible. La recopilación de la información se llevó a cabo durante el período comprendido entre diciembre de 1997 y febrero de 1998, en las fincas de los productores, conjuntamente con ellos, y se registraron todas las labores realizadas desde la siembra hasta la cosecha, incluyendo todos los costos en que se incurría, ya sea por concepto de mano de obra, insumos y otros. Dado que las actividades de poscosecha variaban de finca a finca y su consideración podía representar una distorsión en los resultados, la recopilación de la información se hizo hasta el punto físico donde el productor realiza la venta de su producto; en algunos casos este fue en puerta de finca y en otros en puerta de centro de acopio como en el caso de los productos orgánicos. 2.2 Presentación de Resultados Los principales resultados del estudio se presentan en las secciones tercera y cuarta. Dado el número de casos analizados (20), se ha tratado de estandarizar y simplificar la información así como los conceptos, de tal manera que facilite la comparación entre técnicas dentro de un mismo cultivo y, el análisis entre cultivos. En la sección tercera, se analizan los casos en forma individual; se hace una caracterización de las fincas estudiadas, tanto orgánicas como convencionales y se describen las principales labores realizadas. Para cada técnica de producción, se presentan los costos, se estima la rentabilidad en cada caso y, se establecen las comparaciones de los principales indicadores. Finalmente, se hace una discusión sobre los mismos donde se destacan las características más notorias de cada actividad. Los indicadores considerados son: i) Rendimiento / ha., ii) Precio, iii) Ingreso Bruto, iv) Costo Total, v) Ingreso Neto, vi) Relación Beneficio / Costo (B/C), vii) Costo de Mano de Obra, viii) Costo de Insumos, ix) Otros Costos, x) Costo de Agroquímicos, xi) Costo de Materiales Orgánicos, xii) Costo de Mano de Obra / CT, xiii) Costo de Insumos / CT, xiv) Otros Costos / CT, xv) Costo de Agroquímicos / CT y, xvi) Costo de Materiales Orgánicos / CT. En la cuarta sección se presentan los resultados en forma agregada y se hace una discusión general sobre el conjunto de los casos analizados, tratando de identificar patrones de comportamientos así como frecuencias, y estableciendo algunas inferencias que se deriven de los mismos. En el Cuadro 1 de esta sección se presentan los indicadores de eficiencia que fueron establecidos para llevar a cabo los análisis de casos; se excluyen de estos los Costos de Mano de Obra / CT, los Costos de Insumos / CT, Otros Costos / CT, los Costos de Agroquímicos / CT y, los Costos de Materiales Orgánicos / CT. Los indicadores fueron extraídos de los cuadros comparativos que se elaboraron para realizar los estudios de casos, sin embargo, para efectos comparativos, en esta sección se expresan en términos de producción orgánica (PO), o producción convencional (PC), según la mejor eficiencia que presente una técnica, u otra, en cada cultivo. Por ejemplo, si el rendimiento por hectárea de la lechuga es mayor en el caso de la producción convencional, esto se indica con el término PC en el casillero correspondiente. En los casos del Rendimiento / ha., Precio, Ingreso Bruto, Ingreso Neto, Relación Beneficio / Costo, y Costo de Material Orgánico, la mejor eficiencia del indicador se establece cuando su valor en términos absolutos es mayor. El caso contrario sucede con el Costo Total, el Costo de Mano de Obra, el Costo de Insumos, los Otros Costos y el Costo de Agroquímicos, cuya mejor eficiencia se establece cuando su valor en términos absolutos es menor. Una mayor información de la lectura de este cuadro puede ser obtenida, para cada cultivo, refiriéndose al cuadro comparativo de los estudios de casos (sección tercera).
En esta sección se presentan los análisis de los diferentes casos en consideración. Para cada uno de los productos estudiados se incluye la siguiente información: 1. Una caracterización de las fincas en estudio donde se señalan aspectos tales como: localización, altitud, temperatura promedio anual, precipitación promedio anual, tipo de suelo, topografía, sistema de rotación de los cultivos y el área cultivada. Asimismo, una descripción de las principales actividades realizadas por los diferentes productores las cuales involucran las labores de preparación del terreno, siembra, manejo del cultivo y cosecha para una hectárea de producción. 2. Los costos de producción para el desarrollo de una hectárea de los diferentes productos bajo estudio. Estos fueron estimados con base en la información suministrada por los diferentes productores y están referidos inicialmente a la extensión real de sus parcelas. Dichos costos fueron proyectados a una hectárea para poder llevar a cabo las respectivas comparaciones. La información se presenta desagregada en los siguientes rubros: i) Labores, que incluye los costos de mano de obra y las cargas sociales; ii) Materiales, que involucra principalmente los costos de los insumos y; Otros Costos, donde se contemplan los gastos por concepto de contratación de vehículos, electricidad o combustible para riego, y los gastos de las labores contratadas. Esta clasificación es válida para todos los productos orgánicos y algunos de los convencionales de siembra directa. En los casos en que los productos involucraban la hechura de semilleros, los rubros definidos fueron: Semilleros, el cual incluye las labores y materiales empleados en este proceso; Manejo, que incluye las labores y materiales empleados en el proceso productivo y; Otros Costos, donde se incluyen los mismos gastos que en el caso anterior. Se debe señalar que en ningún caso de la producción orgánica se consideró la hechura de semilleros, no obstante de que existían. En estos casos, se valoró el proceso de producción del semillero y se asignó un valor de compra de plantas en el rubro de Materiales. 3. Un cuadro comparativo de indicadores sobre el cual se realizó la discusión de los casos. Para este propósito se identificaron los siguientes indicadores: i) Rendimiento / ha., ii) Precio, iii) Ingreso Bruto, iv) Costo Total, v) Ingreso Neto, vi) Relación Beneficio / Costo (B/C), vii) Costo de Mano de Obra, viii) Costo de Insumos, ix) Otros Costos, x) Costo de Agroquímicos, xi) Costo de Materiales Orgánicos, xii) Costo de Mano de Obra / CT, xiii) Costo de Insumos / CT, xiv) Otros Costos / CT, xv) Costo de Agroquímicos / CT y, xvi) Costo de Materiales Orgánicos / CT. 4. La discusión sobre cada uno de los casos, o productos, donde se discuten principalmente sobre los principales factores que afectan la respectiva rentabilidad, y se destacan los aspectos más relevantes en cada cultivo. Brócoli(Brassica oleracea var. Italica) En los casos analizados la bróculi producida en forma orgánica presenta una rentabilidad por hectárea superior en 38,4 % a la producida en forma convencional, no obstante presentar precios de venta inferiores (120 colones por kilogramo de bróculi percibido por el productor de Cartago frente a 115 colones por kilogramo percibido por el productor de Alfaro Ruiz); un menor peso de corta (650 gramos frente a 700 gramos) y; un mayor porcentaje de pérdida (15 % frente a 10 %). Dicha rentabilidad se explica principalmente por los siguientes factores: i) el mayor rendimiento por hectárea, o productividad, obtenido bajo el sistema orgánico, el cual es 22,8 % superior y; ii),el menor costo de producción, el cual es inferior en 27,6 %. La mayor productividad de la producción orgánica obedece principalmente a la mejor estructura física, química y biológica del suelo, lograda mediante las altas descargas de abono orgánico durante el ciclo productivo (30.000 kgs. / ha. aproximadamente), las cuales le permite al productor de Alfaro Ruiz una mayor densidad de siembra. A pesar de las diferencias topográficas existentes en los casos analizados, donde la parcela de producción orgánica presentaba 30 % de pendiente y la de producción convencional 10 %, la producción orgánica mostró densidades de siembra de 40.000 plantas por hectárea, frente a densidades de 28.500 plantas en el caso de la producción convencional. La mayor pérdida de plantas en el caso orgánico y el menor peso de corta , no lograron revertir la tendencia, lográndose rendimientos de 22.100 kilogramos en el caso orgánico, frente a 18.000 kilogramos en el caso de la producción convencional. Los costos de producción, en ambos casos, presentan sus mayores concentraciones en la compra de insumos, sin embargo, debe destacarse que en el caso de la producción convencional, el 39,5 % de los costos totales son empleados en la compra de fertilizantes y pesticidas sintéticos. Por el contrario, en la producción orgánica, el 34,3 % de los costos totales son empleados en la compra de insumos, principalmente abono orgánico, el cual permite al productor ir haciendo suelo y lograr las productividades antes señaladas. A pesar de la diferencias de prácticas, en ambos casos se emplean cantidades similares de mano de obra (hh): 729 hh en el caso orgánico y 780 hh en el convencional, sin embargo, la diferencia fundamental está en que en el caso del convencional donde gran parte de esta (304 hh) se emplea en la aplicación de los agroquímicos y en el caso de la agricultura orgánica, esta se emplea en la atención y mejoras del suelo. Cuadro 1Bróculi: Producción Orgánica vs Producción Convencional
Brócoli Orgánica (Brassica oleracea var. Italica)
Preparación de terreno: El terreno se deja descansar entre ciclos productivos hasta que la vegetación los cubra. Luego, se hace una chapia y se incorpora la materia verde al suelo. A continuación se hace una raspa superficial introduciendo las hierbas en la entrecalle del cultivo anterior. Se realiza una descarga de abono orgánico de 24.000 kilogramos aproximadamente, sobre toda el área, y manualmente se preparan las camas (palea) procurando de que el abono orgánico esté bien mezclado con el suelo, el cual queda listo para sembrar. Siembra: Los almacigales son producidos en la misma finca en bandejas de estereofón de 242 hoyos. Se emplea semilla Legacy. A las tres semanas de sembradas, las plántulas con su sustrato son aflojadas en el invernadero y transportadas en las bandejas al campo. El suelo es previamente humedecido para favorecer el enraizamiento, luego se hacen los hoyos con un espeque y se trasplanta. A la siembra, a manera preventiva se aplica vinagre de madera como fertilizante foliar e insecticida. La siembra promedio es de 40.000 plantas. Manejo: A los 8 días después del transplante se hace una segunda aplicación de abono de 6.000 kilogramos aproximadamente. La bróculi no requiere de deshierba. Cada dos días le aplican dos horas de riego, pero cuando hay viento riegan a diario. A los 15 días realizan una aporca con el fin de incorporar más tierra al tallo. Como la planta presentaba síntomas de desbalances nutricionales, cada quince días se le aplicó vinagre de madera. Dado que la parcela se encuentra a 650 metros de las instalaciones físicas (9), para el transporte de los almacigales, insumos y la cosecha se emplea el vehículo de la finca. Cosecha: A los 70 días después del transplante realizan la cosecha, cuando la planta tiene un peso promedio de 650 gramos. La pérdida en plantas estimada es del 15 % y obtienen rendimientos promedios de 22.100 kilos por hectárea. Cuadro 2 Costos de producción estimados para una hectárea de Brócoli Orgánico
Brócoli Convencional (Brassica oleracea var. Italica)
Semillero: Hacen un semillero al aire libre de 150 metros cuadrados. Se utiliza 400 gr. / ha. de semilla Fiesta f1. El semillero se mantiene húmedo y se le aplican fungicidas, insecticidas y fertilizantes granulados y foliares. Preparación de terreno: Le pasan una rotada de suelo y lo desinfectan con Risolex (combate hongos). Emplean el Thimet granulado para el control de insectos y nemátodos. Con el empleo de caballos confeccionan eras de 1 metro de ancho las cuales los peones terminan de emparejar. Transplante: A las 4 semanas, cuando las plántulas tienen 4 hojas verdaderas, realizan el trasplante a la parcela previamente desinfectada. Se hacen hoyos, se humedecen para facilitar el enraizamiento, y se siembra a una distancia de 30 cm. entre hileras y 25 cm. entre plantas. La siembra promedio es de 28.571 plantas por hectárea. Manejo: A los 10 días después del transplante fertilizan con 12-30-8. A los 30 días hacen control de malezas (aporca) y fertilizan nuevamente con 18-5-15-6-2. Como elementos menores para engruese utilizan Boro Orgánico, Nutriverde, Fosnutren, Humiforte, y Kadostin. Para control de plagas, especialmente la polilla (Pluthella), hacen fumigaciones preventivas de Padan, Tiodan, y Decis. Usan el Dipel (biológico) unas dos semanas antes de la cosecha. Para prevenir quemas por hongos, fumigan semanalmente con M-45, Daconil, Kocide 101, Perclorax, Rovral, y Agrimicin 100. Cosecha: Cosechan a los 70 días después del transplante, cuando la cabeza tiene un diámetro mayor a 13 cm y un peso promedio de 700 gramos. La pérdida estimada es del 10 % y obtienen rendimientos promedios de 18.000 kilos por hectárea. Cuadro 3 Costos de producción estimados para una hectárea de Brócoli Convencional
Culantro (Coriandrum sativus) En los casos analizados, la producción de culantro convencional presenta una rentabilidad 21.6 veces superior a la del culantro producido en forma orgánica (1.084.287 colones / ha. frente a 50.127 colones / ha.), no obstante de que el precio pagado al productor de Alfaro Ruiz es 60 % superior al percibido por el productor de Cartago (8 colones / rollo, frente a 5 colones / rollo). La mayor rentabilidad evidenciada por la producción convencional obedece principalmente a los siguientes dos factores: i) su mayor productividad, la cual es 223 % superior a la de la producción orgánica y; ii) su menor costo de producción, el cual es inferior en 23,8 %. La productividad manifiesta por la producción convencional es favorecida por el uso intensivo del suelo que hace el productor de Cartago, tanto en lo que se refiere a emplear menores distancias entre eras, como a la aplicación de fertilizantes y pesticidas; estas prácticas empleadas le permiten mayores densidades de siembra. Mientras que el productor de Cartago riega 56 kilogramos de semilla, el de Alfaro Ruiz solo emplea 20 kilogramos, permitiendo, en el caso de producción convencional rendimientos de 336.000 rollos / ha. (no obstante la pérdida estimada en 20 %), frente a 104.000 rollos / ha. en el caso de la producción orgánica. Si bien en el caso de la producción orgánica se tiene el agravante de la topografía, la cual presenta una pendiente de 32 %, frente a los terrenos planos en que se sembró el productor de Cartago, pareciera que la diferencia de productividades no se estaría revirtiendo substantivamente, aún en el mediano plazo, ya que estos rendimientos se obtienen a pesar de que se descargan aproximadamente 46 toneladas de materia orgánica. Esta práctica podría favorecer otro tipo de cultivo orgánico, pero en el caso del culantro, lejos de favorecer al productor, tiene una fuerte incidencia sobre sus costos al representar el 32,9 % de sus costos totales. Los costos no presentan diferencias significativas más allá de las señalada para el caso de la producción orgánica, donde el 32,9 % corresponden a abono orgánico, frente al 19,1 % gastado en la producción convencional en compras de fertilizantes y pesticidas. El costo en cosecha y amarrado de la producción convencional, el cual equivale al 25,6 % frente al 8,8 %, en el caso orgánico, es consistente con los niveles de productividad. Cuadro 4Culantro: Producción Orgánica vs Producción Convencional Cuadro Comparativo
Culantro Orgánico (Coriandrum sativus)
Preparación de terreno: El terreno se deja descansar entre ciclos productivos hasta que la vegetación los cubra. Luego, se hace una chapia y se incorpora la materia verde al suelo. A continuación se hace una raspa superficial introduciendo las hierbas en la entrecalle del cultivo anterior. Se realiza una descarga de abono orgánico de 42.000 kilogramos, aproximadamente, sobre toda el área, y se preparan las camas (palea) procurando de que el abono orgánico esté bien mezclado con el suelo y listo para sembrar. Dado que el suelo es muy quebrado la palea se realiza manualmente echando una orilla hacia arriba, luego, empleando un caballo se hecha una orilla hacia abajo (retapa) y se rectifica manualmente echando una orilla para abajo. Siembra: La siembra se realiza en forma directa, a chorro, y se emplean 20 kilogramos de semilla Caribe, las cuales se siembran a una distancia de 20 centímetros entre líneas. El suelo es previamente humedecido para favorecer la germinación. A la siembra se aplica vinagre de madera como fertilizante foliar e insecticida, y 4.000 kilogramos de abono orgánico. Manejo: A los 10 días después de la siembra se hace una primera deshierba y a los 25 días la segunda. Cada dos días le aplican dos horas de riego, pero cuando hay viento riegan a diario. A manera preventiva se le hacen dos aplicaciones de vinagre de madera. Dado que la parcela se encuentra colindante con las instalaciones físicas (24), el manejo de este cultivo no involucra costos de transporte por ningún concepto ya que se hacen a pie. Cosecha: A los 45 días después de la siembra realizan la cosecha, cuando la planta tiene un tamaño entre 35 y 40 cm. La producción estimada es de 5.200 rollos por kilogramo de semilla, lo que genera una producción aproximada de 104.000 rollos por hectárea Cuadro 5 Costos de producción estimados para una hectárea de Culantro Orgánico
Culantro Convencional (Coriandrum sativus)
Preparación de terreno: Le pasan una rotada al suelo y luego lo desinfectan con Thimet granulado para controlar el joboto y los gusanos cortadores. Luego, mediante el empleo de caballos confeccionan eras de 1 metro de ancho las cuales los peones terminan de emparejar. Siembra: En el caso analizado no se hacen semilleros, se siembra directo a chorro. Se utilizan 56 kilogramos de semilla Grifatón por hectárea, la cual riegan sobre las eras a una distancia de 20 cm. El cultivo es muy propenso a deshidratarse por lo que requiere de riego todos los días. Manejo: A la siembra se fertiliza con 12-24-12 y a los 22 días se fertiliza con Nutran. Posteriormente, para favorecer el desarrollo de las plantas se utiliza 20-20-20, el cual aplican tres veces a lo largo del ciclo. Para controlar el gusano cortador se hace una fumigación preventiva con Tamarón, y en el caso de prevenir las quemas por hongos se fumiga con M-80, realizando cuatro aplicaciones durante el ciclo. El control químico de malezas se realiza antes de la siembra, para lo cual emplean Afalón y, posteriormente, al mes, hacen una deshierba manual. En el riego se emplea agua de un pozo propio la cual extraen mediante un motor eléctrico; el riego es por aspersión. Cosecha: Esta actividad se inicia a las 6 semanas después de la siembra, cuando la planta ha alcanzado un tamaño adecuado para llevarla al mercado. Se obtienen rendimientos aproximados de 336.000 rollos por hectárea, no obstante la pérdida en la producción, la cual es estimada en 20 %. Cuadro 6 Costos de producción estimados para una hectárea de Culantro Convencional
Lechuga Americana (Lactuia sativa) En los casos analizados la lechuga producida en forma convencional presenta una rentabilidad mayor en un 16,2 %, que la producida en forma orgánica, lo cual es favorecido básicamente por su mayor productividad la cual es superior en 37 %, ya que, en contraposición presenta costos de producción mayores en 56,1 % y precios de venta menores en 7,9 %. La alta productividad de la lechuga producida en Cartago está relacionada principalmente con la mayor densidad de plantas por área, la cual en parte es facilitada por las menores distancias entre eras que se emplea en dicha zona y por la topografía plana que presenta la finca analizada, en contraste con la pendiente de 24 % que presenta la finca de Alfaro Ruiz. Estas consideraciones le permite al productor de Cartago una siembra promedio de 9,8 lechugas por metro cuadrado, frente a 5,7 lechugas en promedio, que siembra el productor de Alfaro Ruiz. El uso intensivo que se hace del terreno en la zona de Cartago y que se evidencia en las densidades de siembra señaladas, se ve reflejado en el paquete tecnológico empleado. Si bien, ambos sistemas productivos presentan una distribución similar entre los rubros de mano de obra, insumos y otros costos, llama la atención la alta dependencia en el uso de químicos sintéticos requeridos para sostener dicha productividad, ya que la proporción de los recursos empleados en la adquisición de agroquímicos y su aplicación, es equivalente al 49,7 % de los costos totales (32,6 % en agroquímicos, y 17,1 % en aplicación). En contraposición, en el caso de la producción orgánica, un porcentaje de los costos totales similar al empleado en la compra de agroquímicos es empleado en la adquisición de insumos como abono orgánico y vinagre de madera (32,9 %), los cuales indiscutiblemente, lejos de generar dependencia y deterioro de los recursos naturales, contribuyen con el mejoramiento del suelo y de su productividad. En la producción orgánica se descargan 32.000 kilogramos de materia orgánica que equivalen al 32,3 % de los costos totales En el análisis del presente caso, no puede dejarse de lado la consideración de las exigencias de los mercados de destino; como lo manifiesta el responsable de producción de la finca de Alfaro Ruiz, en terreno plano se podría aumentar la densidad, pero no mucho porque nos baja la calidad y salimos del mercado. En el caso de la producción convencional, el producto es llevado al CENADA, el cual es menos exigente en calidad que las cadenas de supermercados, que es el mercado de destino de la producción orgánica Cuadro 7 Lechuga Americana: Producción Orgánica vs Producción Convencional
Lechuga Americana Orgánica (Lactuia sativa )
Preparación de terreno: El terreno se deja descansar entre ciclos productivos hasta que la vegetación los cubra. Luego, se hace una chapia y se incorpora la materia verde al suelo. A continuación se hace una raspa superficial introduciendo las hierbas en la entrecalle del cultivo anterior. Se realiza una descarga de abono orgánico de 27.000 kilogramos, aproximadamente, sobre toda el área, y se preparan las camas (palea) procurando de que el abono orgánico esté bien mezclado con el suelo y listo para sembrar. La palea se realiza echando una orilla hacia arriba, luego, empleando un caballo se hecha una orilla hacia abajo (retapa) y se rectifica manualmente echando una orilla para abajo. Siembra: Los almacigales son producidos en la misma finca en bandejas de estereofón de 242 hoyos. Se emplea semilla Cool Breez. A las tres semanas de sembradas, las plántulas con su sustrato son aflojadas en el invernadero y transportadas en las bandejas al campo. El suelo es previamente humedecido para favorecer el enraizamiento, luego se hacen los hoyos con un espeque y se trasplanta. A la siembra se aplica vinagre de madera como fertilizante foliar e insecticida. La siembra promedio es de 60.000 plantas. Manejo: A los 8 días después del transplante se hace una segunda aplicación de abono de aproximadamente 5.000 kilogramos. A los 15 días del trasplante realiza una primera deshierba y a las 5 semanas la segunda. Cada dos días le aplican dos horas de riego, pero cuando hay viento riegan a diario. A manera preventiva, se le hacen dos aplicaciones de vinagre de madera como abono foliar y repelente de insectos. Dado que la parcela se encuentra a 550 metros de las instalaciones físicas (1), para el transporte de los almacigales, insumos y la cosecha se emplea el vehículo de la finca. Cosecha: A los 60 días después del transplante realizan la cosecha, cuando la cabeza tiene un peso aproximado de 650 gr. La pérdida en plantas estimada es del 5 % y se obtienen rendimientos promedios de 57.200 plantas por hectárea. Cuadro 8 Costos de producción estimados para una hectárea de
Lechuga Americana Convencional (Lactuia sativa)
Semillero: Hacen un semillero al aire libre y emplean 2 Kgs. de semilla Bellagreen FM la cual es de alta calidad. Dan mantenimiento al semillero mediante el riego diario. Emplean fertilizantes granulados y aplican fungicidas e insecticidas para controlar el gusano y el joboto. Preparación de terreno: Le pasan una rotada al suelo y luego lo desinfectan con Mocap para control de insectos y nemátodos. Luego, mediante el empleo de caballos confeccionan eras de 1 metro de ancho las cuales los peones terminan de emparejar. Transplante: A los 22 días de hecho el semillero realizan el trasplante a la parcela que ha sido previamente desinfectada. Se humedece el terreno y se transplanta a una distancia de 40 cm. entre filas y 30 cm. entre plantas, aproximadamente 98.000 plantas por hectárea (14 plantas por metro cuadrado útil). La humedad se mantiene mediante el riego diario del terreno, el cual realizan con bomba eléctrica. Manejo: A los 8 días después del transplante fertilizan con 12-30-8 y Fosnutren. Al mes se fertiliza con 18-5-15-6-2. Como elementos menores para el desarrollo y engruese de la planta emplean Nitrofosca y cuando se acerca la cosecha usan Kresco (potasio). Para controlar plagas como la mosca minadora y cortadores hacen fumigaciones preventivas de Decis y Lannate. Para prevenir quemas por hongos fumigan semanalmente con Daconil y Antraco. El control de malezas es manual. Cosecha: Se cosecha a los 67 días después del transplante. La pérdida estimada es de 20 % y se obtienen rendimientos promedios de 78.400 unidades por hectárea.
Cuadro 9 Costos de producción estimados para una hectárea de Lechuga
(Lactuia sativa) En los casos analizados, la producción orgánica presenta una rentabilidad 19,5 % mayor que la producción convencional. Dicha rentabilidad es determinada principalmente por dos factores: i) el mejor precio recibido por el productor de la zona de Zarcero, el cual es 33,3 % superior y, ii) su menor costo de producción que es 39,9 % inferior. Dicha rentabilidad se obtiene no obstante de que la productividad de la actividad convencional es 29,9 % superior a la de la actividad orgánica (128.000 unidades / ha., frente a 89.661 unidades / ha.). El principal factor que determina tal diferencia es, a juicio de los productores, la topografía de los terrenos empleados, ya que la producción de la lechuga convencional se realiza en terrenos planos, mientras la producción orgánica se lleva a cabo en terrenos con una pendiente de 35 %. Esta diferencia permite, además de una mayor densidad de siembra por área en la producción convencional, una menor distancia entre eras, lo cual favorece también el incremento en densidad de plantas. A diferencia de lo que es creído, el costo de mano de obra en la producción orgánica es menor en 47,4 %, no obstante el valor superior en 12 % del jornal en la zona de Zarcero y el costo en horas hombre que involucra el transporte de insumos y productos en la actividad debido a la lejanía de las parcela dentro de la finca (18,6 % del costo de mano de obra corresponde a transporte). Esta diferencia no sólo se presenta en términos económicos, sino también en términos reales de empleo de horas hombre. En el caso de la producción convencional se emplean 1.640 horas hombre en las labores de campo, mientras que en la producción orgánica 767 horas hombre. Se debe destacar que en la producción convencional se emplean 480 horas hombre en la aplicación de fertilizantes y pesticidas, lo que equivale al 29,3 % del costo total de la mano de obra. Por otro lado, los costos de los insumos representan el 47,3 % de los costos totales de la producción orgánica y el 54,2 % en el caso de la producción convencional, sin embargo, se gasta 69,1 % más dinero en la adquisición de insumos para la producción convencional que para la orgánica (343.476 colones frente a 203.167 colones). En la producción convencional el 31,7 % de los costos totales se emplean en la compra de fertilizantes y pesticidas mientras en la actividad orgánica, el 26,4 % de los costos se destina a la compra de materiales orgánicos, básicamente abono orgánico. En el primer caso, es de esperar que este tipo de costos de vaya incrementando con el tiempo, como consecuencia del uso intensivo del suelo, mientras que en el segundo, la tendencia es a disminuir en el mediano plazo, en la medida de que se vaya haciendo el suelo.
Lechuga Americana: Producción Orgánica vs Producción Convencional
Lechuga Criolla Orgánica (Lactuia sativa)
Preparación de terreno: El terreno se deja descansar entre ciclos productivos hasta que la vegetación los cubra. Luego, se hace una chapia y se incorpora la materia verde al suelo. A continuación se hace una raspa superficial introduciendo las hierbas en la entrecalle del cultivo anterior. Se realiza una descarga de abono orgánico de 20.000 kilogramos, aproximadamente, sobre toda el área, y se preparan las camas manualmente (palea) procurando de que el abono orgánico esté bien mezclado con el suelo y listo para sembrar. Siembra: Los almacigales son producidos en la misma finca en bandejas de estereofón de 242 hoyos. Se emplea semilla Alface Elisa. A las tres semanas de sembradas, las plántulas con su sustrato son aflojadas en el invernadero y transportadas en las bandejas al campo. El suelo es previamente humedecido para favorecer el enraizamiento, luego se hacen los hoyos con un espeque y se trasplanta. A la siembra se aplica vinagre de madera como fertilizante foliar e insecticida. La siembra promedio es de 94.000 plantas. Manejo: A los 8 días después del transplante se hace una segunda aplicación de abono de aproximadamente 3.000 kilogramos. A los 15 días del trasplante realizan una primera deshierba y a las 5 semanas la segunda. Cada dos días le aplican dos horas de riego, pero cuando hay viento riegan a diario. A manera preventiva, se le hacen dos aplicaciones de vinagre de madera como abono foliar y repelente de insectos. Dado que la parcela se encuentra a 560 metros de las instalaciones físicas (03), para el transporte de los almacigales, insumos y la cosecha se emplea el vehículo de la finca. Cosecha: A los 45 días después del transplante realizan la cosecha, cuando la planta tiene un peso mínimo de 250 grs. La pérdida en plantas estimada es del 5 % y obtienen rendimientos promedios de 90.000 plantas por hectárea. Cuadro 11 Costos de producción estimados para una hectárea de Lechuga Boston Orgánica
Lechuga Criolla Convencional (Lactuia sativa)
Semillero: Hacen un semillero al aire libre y emplean 2 Kgs. de semilla Special 59 la cual es de alta calidad. Dan mantenimiento al semillero mediante el riego diario. Emplean fertilizantes granulados y aplican fungicidas e insecticidas para controlar el gusano y el joboto. Preparación de terreno: Le pasan una rotada al suelo y luego lo desinfectan con Mocap para controlar de insectos y nemátodos. Luego, mediante el empleo de caballos confeccionan eras de 1 metro de ancho las cuales los peones terminan de emparejar. Transplante: A los 22 días de hecho el semillero realizan el trasplante a la parcela que ha sido previamente desinfectada Se humedece el terreno y se transplanta a una distancia de 35-40 cm entre filas y 25-30 cm entre plantas, aproximadamente 157.500 plantas por hectárea (18 plantas por metro cuadrado). La humedad se mantiene mediante el riego diario del terreno, el cual realizan con bomba eléctrica. Manejo: A los 8 días después del transplante fertilizan con 12-30-8 y Fosnutren. Luego, al mes fertilizan con 18-5-15-6-2. Como elementos menores, para el desarrollo y engruese de la planta emplean Nitrofosca y cuando se acerca la cosecha usan Kresco (potasio). Para controlar plagas como la mosca minadora y cortadores hacen fumigaciones preventivas de Decis y Lannate. Para prevenir quemas por hongos fumigan semanalmente con Daconil y Antracol. El control de malezas es manual. Cosecha: Se cosecha a los 45 días después del transplante. La pérdida estimada es de 18,7 % y se obtienen rendimientos de 128.000 unidades por hectárea.
Cuadro 12 Costos de producción estimados para una hectárea de
(Petroselinum crispum) En los casos analizados, el perejil convencional presenta una rentabilidad 281,8 % superior a la del orgánico. Dado que el perejil orgánico presenta un precio superior en 20 %, como principales factores de dicho resultado se tienen: i) la mayor productividad de la producción convencional, la cual se sustenta principalmente en el sistema de siembra y, ii)el menor costo de producción que presenta. Mientras que en la producción orgánica, el perejil se siembra mediante trasplante de almácigos, en la producción convencional el productor siembra a chorro. Estas diferencias en tecnologías conllevan a un fuerte contraste en productividades, que se evidencia en la producción de 468.571 rollos en el caso convencional, frente a 284.375 rollos en el caso orgánico, ya descontadas las pérdidas del 20 y del 15 % respectivamente. Adicionalmente, se evidencia una diferencia en los sistemas de manejo y cosecha que estarían incidiendo favorablemente en los resultados de la producción convencional, o visto desde otra perspectiva, estarían perjudicando al productor orgánico. En la producción convencional, el productor aplica riego todos los días para favorecer el crecimiento de la planta, e inicia el proceso de corta a las 10 semanas de sembrado, repitiéndolo cada 6 semanas. Este manejo productivo le permite contar en cada cosecha con plantas más desarrolladas lo cual hace que su productividad se incremente. En este caso, el ciclo productivo desde la siembra dura aproximadamente 8 meses. En el caso orgánico, el productor aplica riego dos veces por semana e inicia la cosecha a los tres meses del trasplante, continuando con cortas interdiarias durante 3 meses más. Si bien la primera corta puede presentar una alta productividad, la frecuencia posterior de los cortes no permite un adecuado desarrollo de la planta. En este caso, el ciclo productivo dura 7,5 meses desde la siembra de los almácigos. Un aspecto que debe ser destacado, es el hecho de que el productor convencional viene realizando algunas prácticas agrícolas con el fin de mejorar la calidad de su suelo. La mitad de sus costos en insumos, equivalentes al 14,2 % de sus costos totales, los emplea en la compra de abono orgánico y carbonato de calcio, sin embargo, el 15,1 % aún lo emplea en la compra de agroquímicos. En relación a los costos de mano de obra, no se observan diferencias sustantivas; en el caso de la producción orgánica, estas equivalen al 62,5 % de los costos totales y, en el caso de la convencional, al 66,1 %. Finalmente, se debe destacar que este es el producto que presenta los costos de producción por hectárea más elevados y muy distantes del resto de productos analizados; estos representan 2.772.996 colones en el caso orgánico y 2.243.737 en el convencional. Sin embargo se debe considerar que este producto no se siembra en extensiones de una hectárea dadas las limitaciones de mercado existentes. Cuadro 13 Perejil: Producción Orgánica vs Producción Convencional
Perejil Orgánico (Petroselinum crispum)
Preparación de terreno: El terreno se deja descansar entre ciclos productivos aproximadamente 2 meses, hasta que la vegetación lo cubra. Luego, se hace una chapia y se incorpora la materia verde al suelo. A continuación se hace una raspa superficial introduciendo las hierbas en la entrecalle del cultivo anterior. Se preparan las camas (palea) procurando que la materia verde esté bien mezclada con el suelo y se deja listo para sembrar. Siembra: A las 8 semanas de hecho el almácigo se realiza el trasplante; se emplea la semilla Extra Triple Moss Curled. Se huequea el terreno y se aplica abono orgánico; la cantidad de abono empleada es de 14.000 kilogramos. El suelo es previamente humedecido para favorecer el enraizamiento. A la siembra se aplica también Nin para combatir los cortadores. Manejo: Una semana después del trasplante se hace una aplicación de 31 sacos de calcio con el fin de regular el PH del suelo. Quince días después se hace una segunda aplicación de abono de 14.000 kilogramos aproximadamente, la cual se repite en la misma cantidad a los 2,5 y 3,5 meses después del trasplante. Una primera deshierba se realiza a los 30 días del trasplante y una segunda a los 60 días. Estas deshierbas se repiten cada mes entre los meses 3 y 6. Con el fin de fortalecer el tallo de las plantas, a los cuatro meses se realiza una aporca. Cosecha: A los 90 días después de la siembra se inicia el período de cosecha, cuando la planta tiene un tamaño aceptable para ir al mercado. La producción estimada es de 21.875 rollos por semana y se cosecha durante 13 semanas. La producción estimada es de 284.375 rollos. Cuadro 14 Costos de producción estimados para una hectárea de Perejil Orgánico
Perejil Convencional (Petroselinum crispum)
Preparación de terreno: Le hacen una pasada con discos al terreno y luego lo encalan para bajar la acidez (usan cal). Para controlar el joboto y los gusanos cortadores desinfectan el suelo con Thimet granulado (15 kg. / ha.) y aplican 11.224 kilogramos por hectárea de abono orgánico para mejorar la estructura del suelo. Posteriormente, rotan el suelo y con el mismo chapulín hacen eras de 1 metro de ancho, las cuales los peones terminan de emparejar. Siembra: En el caso analizado no se hacen almácigos, se siembra directo, a chorro ralo sobre las eras. Se emplean 9 kilogramos de semilla para sembrar una hectárea, la cual se realiza con distancias de 30 cm. entre filas. Dada la alta demanda de agua del cultivo, se le aplica riego todos los días. Manejo: A la siembra se fertiliza con abono orgánico y a las 10 semanas se fertiliza con 18-5-15-6-2 (después de la primera cosecha se hacen dos fertilizaciones seguidas). Después de la segunda y tercera cosecha se fertiliza con 12-24-12, y después de la cuarta corta se abona otra vez con 18-5-15-6-2. Para favorecer el desarrollo de la planta se utiliza 20-20-20, lo cual se aplica (3 veces en el ciclo) y multiminerales, lo cual se hace en la misma proporción (3 veces en el ciclo). Para controlar el gusano cortador y otras plagas se hacen fumigaciones preventivas con Vidate, Ambush y Decis. Para prevenir quemas por hongos se fumiga con M-45 Antracol y Trimiltox. El control de malezas es manual, lo cual realizan conjuntamente con una aflojada de terreno después de cada corta (5 por ciclo), sin embargo, antes de la siembra realizan un control químico con Afalón. Cosecha: La inician a las 10 semanas de sembrado, luego se siguen haciendo cosechas cada 6 semanas, para un total de 5 cortas en todo el ciclo de producción. La producción promedio de una hectárea es de 468.571, descontada la pérdida productiva la cual es estimada en un 20 %. Cuadro 15Costos de producción estimados para una hectárea
(Beta vulgaris) En los casos analizados, la producción orgánica presenta una rentabilidad del 14,3 % mayor que la convencional, no obstante su menor productividad en 35,5 %. Esta rentabilidad superior obedece básicamente al mayor precio pagado al producto orgánico el cual es superior en 50 % en el caso de la remolacha de primera, y en un 125 % en la de segunda. Es indiscutible que los rendimientos por área son bastante mayores en el caso de la remolacha convencional, lo cual es debido fundamentalmente a la diferencia en los sistemas de siembra empleados. En este caso se hace un uso intensivo del suelo empleándose la siembra directa lo cual permite sembrar hasta 420.000 plantas por hectárea, sin embargo, por raleas, enfermedades y desbalances nutricionales se llega a perder el 72 % de la siembra. De la producción rescatable (117.600 plantas por hectárea), el 65 % califica como primera, el 30 % como segunda, y el 5 % se pierde en el proceso poscosecha. En el caso orgánico, si bien la siembra es por trasplante, la topografía del terreno (26 % de pendiente) y la naturaleza de la actividad, no permiten siembras mayores de 80.000 plantas por hectárea. Desde otra perspectiva, se tiene que en el caso de la producción convencional se siembran en promedio 42 plantas por metro cuadrado (sin considerar las calles), mientras que en la actividad orgánica se siembran 8 plantas por metro cuadrado. En este caso, como en el de las lechugas, se debe tener en cuenta que la productividad puede ser elevada mediante el incremento en la densidad de siembra, sin embargo, esto sacrificaría la calidad del producto. En relación a los costos, se observa que las proporciones gastadas en mano de obra, insumos y otros costos son bastante similares en ambos sistemas, sin embargo, la producción orgánica, no obstante tener una menor productividad, presenta costos de producción superiores en 12,4 %. Los gastos por concepto de insumos, en el caso de la producción convencional, son bastante consistentes con el uso intensivo que se hace del suelo. Si bien estos representan el 45,7 % de los costos totales, la compra de agroquímicos, entre ellos fertilizantes y pesticidas corresponden al 43,4 % de los costos totales. Por el contrario, en la producción orgánica, el 37,4 % de los costos totales son empleados en insumos que permiten el mejoramiento del suelo, entre estos: abono orgánico, abono líquido de frutas y vinagre de madera. Cuadro 16Remolacha: Producción Orgánica vs Producción Convencional
Remolacha Orgánica (Beta vulgaris)
Preparación de terreno: El terreno se deja descansar entre ciclos productivos hasta que la vegetación los cubra. Luego, se hace una chapia y se incorpora la materia verde al suelo. A continuación se hace una raspa superficial introduciendo las hierbas en la entrecalle del cultivo anterior. Se realiza una descarga de abono orgánico de aproximadamente 46.000 kilogramos, sobre toda el área, y manualmente se preparan las camas (palea) procurando de que el abono orgánico esté bien mezclado con el suelo y listo para sembrar. Siembra: Los almacigales son producidos en la misma finca en bandejas de estereofón de 242 hoyos. Se emplea semilla VMT411-028. A las tres semanas de sembradas, las plántulas con su sustrato son aflojadas en el invernadero y transportadas en las bandejas al campo. El suelo es previamente humedecido para favorecer el enraizamiento, luego se hacen los hoyos con un espeque y se trasplanta. A la siembra, a manera preventiva se aplica vinagre de madera como fertilizante foliar e insecticida. La siembra promedio es de 80.000 plantas. Manejo: A los 8 días después del transplante se hace una segunda aplicación de abono de aproximadamente 7.300 kilogramos. A los 15 días del trasplante realizan una primera deshierba y a las 5 semanas la segunda. Cada dos días le aplican dos horas de riego, pero cuando hay viento riegan a diario. A manera preventiva, cada 15 días se le aplica en forma intercalada de vinagre de madera y abono líquido de frutas. Dado que la parcela se encuentra a 280 metros de las instalaciones físicas (20), para el transporte de los almacigales, insumos y la cosecha se emplea el vehículo de la finca. Cosecha: A los 60 días después del transplante realizan la cosecha, cuando la planta tiene un peso entre 250 y 550 gr. La pérdida en plantas estimada es del 5 % y se obtienen rendimientos promedios de 75.800 plantas por hectárea. Cuadro 17Costos de producción estimados para una hectárea de Remolacha
Orgánica
Remolacha Convencional (Beta vulgaris)
Siembra: En el caso analizado no hacen almácigos, la siembra es directa. Se utilizan 3 kg. de semilla Tall Top por hectárea, la cual riegan sobre las eras. Si bien la densidad de siembra alcanzada bajo este sistema es de 420.000 plantas por hectárea, se tiene una pérdida del 72 % por enfermedades, plagas y otras razones. Preparación de terreno: Le pasan una rotada al suelo y luego lo desinfectan con Risolex para prevenir el ataque de hongos, y con Furadán granulado, para controlar los insectos y los nemátodos. Luego, mediante el empleo de caballos, confeccionan eras de 1 metro de ancho las cuales los peones terminan de emparejar. Manejo: La siembra se fertiliza con 12-24-12, a los 30 días se le hace una aporca con mariposas y, periódicamente fertilizan con Wuxal, Kadostin, Kresco, y Boro orgánico. Para controlar plagas como la mosca minadora y cortadores hacen fumigaciones preventivas con Tamarón, Trimiltox, Vidate, Padan, Evisect, Vertimec y Lepricom. Para prevenir quemas por hongos fumigan semanalmente con Daconil, Mancozeb, Brestamid y Risolex (fumigan con bomba de espalda de motor). Hacen control de malezas con herbicida Afalón al principio, y luego deshierban manualmente (aporca) utilizando las mariposas. Cosecha: Se cosecha a los 3 meses después de la siembra, cuando la remolacha ha alcanzado un tamaño adecuado para el mercado. Se obtienen rendimientos de 117.600 unidades por hectárea, de las cuales el 65 % son de primera, el 30 % de segunda y el 5 % se pierde en el proceso poscosecha. Cuadro 18 Costos de producción estimados para una hectárea de Remolacha Convencional
(Brassica oleracea var. capitata) En los casos analizados, el repollo morado producido en forma orgánica presenta una rentabilidad superior en 36,4 % que el producido en forma convencional. Dado que el costo de producción del repollo producido orgánicamente es 14,1 % superior al producido en forma convencional, la mayor rentabilidad obtenida por el productor de Alfaro Ruiz es atribuible al mejor precio recibido (120 colones / kg., frente a 100 colones / kg.) y a la mayor productividad obtenida bajo esta forma de producción (32.583 kilogramos frente a 29.750 kilogramos). Debe notarse que, independientemente del factor precio, el repollo producido en forma orgánica podría presentar por sí solo una mayor rentabilidad. Sin embargo, debe tenerse en cuenta, como se verá a continuación, que este producto presenta un ciclo productivo tres semanas superior al convencional, donde adquiere una diferencia de peso de 100 gramos que incide sobre dicha rentabilidad, pero el cual, en términos reales tiene un costo económico. Se observa también, que la mayor productividad del productor orgánico (Kg. / ha.) se sustenta, como se señaló en el párrafo precedente, principalmente en el mayor peso de corta de la planta, ya que mientras el productor de Cartago cosecha a las 8 semanas con un peso promedio de 1 kilogramo por planta, el productor de Alfaro Ruiz lo hace a las 11 semanas con un peso promedio de 1,1 kilogramos. En este caso se debe notar que no obstante las diferencias topográficas que existen: 10 % de pendiente en el caso de la parcela de Cartago frente al 38 % en el caso de la de Alfaro Ruiz, ambos productores emplean la misma densidad de siembra (35.000 plantas / ha.) y presentan el mismo porcentaje de pérdida durante el ciclo productivo (15 %). Dada la topografía del terreno del productor de Alfaro Ruiz, en este caso se le debe atribuir una densidad real de siembra mayor por metro cuadrado, la cual es producto de la mejor calidad de los suelos que presenta debido a las descargas de 51.000 kilogramos de abono orgánico que le hace al suelo durante el ciclo productivo y a los cuidados que se le presta en el manejo de este recurso. Esta característica de la producción orgánica es la que incide en mayor proporción sobre sus costos haciendo que la actividad presente mayores costos de producción que la convencional. Sobre este particular debe aclararse que si bien la agricultura orgánica presenta sus mayores costos en la compra de insumos (49,1 % de los costos totales), estos son bastante menores que los de la agricultura convencional (76,9 %). En este último caso, se debe notar que los recursos gastados en compra de fertilizantes y pesticidas equivale al 51,9 % de los costos totales; en contraposición al caso orgánico donde los gastos por adquisición de abono orgánico e insumos naturales conforman el 40,6 % de los costos totales. Cuadro 19 Repollo Morado: Producción Orgánica vs Producción Convencional
Repollo Morado Orgánico (Brassica oleracea var. capitata)
Preparación de terreno: El terreno se deja descansar entre ciclos productivos hasta que la vegetación los cubra. Luego, se hace una chapia y se incorpora la materia verde al suelo. A continuación se hace una raspa superficial introduciendo las hierbas en la entrecalle del cultivo anterior. Se realiza una descarga de abono orgánico de aproximadamente 42.000 kilogramos, sobre toda el área, y se preparan las camas (palea) procurando de que el abono orgánico esté bien mezclado con el suelo y listo para sembrar. La palea se realiza echando una orilla hacia arriba, luego, empleando un caballo se hecha una orilla hacia abajo (retapa) y se rectifica manualmente echando una orilla para abajo. Siembra: Los almacigales son producidos en la misma finca en bandejas de estereofón de 242 hoyos. Se emplea semilla Tenoro. A las tres semanas de sembradas, las plántulas con su sustrato son aflojadas en el invernadero y transportadas en las bandejas al campo. El suelo es previamente humedecido para favorecer el enraizamiento, luego se hacen los hoyos con un espeque y se trasplanta. A la siembra se aplica vinagre de madera como fertilizante foliar e insecticida. La siembra promedio es de 35.000 plantas. Manejo: A los 8 días después del transplante se hace una segunda aplicación de abono de aproximadamente 8.000 kilogramos. A los 15 días del trasplante realizan una aporca. Cada dos días le aplican dos horas de riego, pero cuando hay viento riegan a diario; asimismo, cada 8 días le aplican Dipel para controlar la Plutella. A manera preventiva, cada 15 días se le aplica en forma intercalada vinagre de madera y abono líquido de frutas. Dado que la parcela se encuentra a 550 metros de las instalaciones físicas (11), para el transporte de los almacigales, insumos y la cosecha se emplea el vehículo de la finca. Cosecha: A las 11 semanas después del transplante realizan la cosecha, cuando la planta tiene un peso promedio de 1.100 gramos. La pérdida en plantas estimada es del 15 % y obtienen rendimientos promedios de 32.500 kilos por hectárea.
Cuadro 20 Costos de producción estimados para una hectárea de Repollo Morado Orgánico
Repollo Morado Convencional (Brassica oleracea var. capitata)
Siembra: Hacen un semillero al aire libre de 100 metros cuadrados. Se utilizan 400 grs. / ha. de semilla Tenoco. El semillero se mantiene húmedo y se le aplican fungicidas, insecticidas y fertilizantes granulados y foliares. Preparación de terreno: Le pasan una rotada, luego desinfectan el suelo con Risolex (combate hongos), y con Thimet granulado (control de insectos y de nemátodos). Empleando caballos hacen eras de 1 metro de ancho las cuales los peones terminan de emparejar. Transplante: A las 6 semanas de hecho el almácigo realizan el transplante al terreno previamente desinfectado. En este proceso hacen hoyos, los cuales humedecen para favorecer el enraizamiento. Se siembra a una distancia de 45 cm. entre hileras y 30 cm. entre plantas, siendo la siembra promedio de 35.000 plantas por hectárea. Manejo: A los 10 días después del transplante fertilizan con 10-30-10 y a los 30 días le hacen una aporca con mariposas; realizan también una fertilización semanal con Nutriverde. Para engrosar las plantas se emplea Multiminerales y Kresco (potasio). Para controlar plagas como la polilla (Pluthella) y cortadores, hacen fumigaciones preventivas de Padan, Tucuthion, Ambush, Cascade y Regent. Usan el Ecotech, que es biológico, unas dos semanas antes de la cosecha. Para prevenir quemas por hongos fumigan semanalmente con Calixin, Daconil, Kocide 101, Proclorax, Rovral. Para controlar Xanthomonas utilizan Kilol y Agrimicin 100. En el control de malezas usan herbicida Igrand una vez y luego hacen una deshierba con mariposas (aporca). Cosecha: Cosechan a los 2 meses después del
transplante, cuando la cabeza esta firme y tiene un peso de un kilo. La pérdida estimada
es del 15 % y obtienen rendimientos promedios de 30.000 kilos por hectárea. Cuadro 21 Costos de producción estimados para una hectárea de
(Brassica oleracea var. capitata) En los casos analizados, la producción de repollo verde producida bajo la técnica orgánica, presenta una rentabilidad superior en 26,8 % a la producida bajo la técnica convencional, no obstante presentar costos de producción mayores en 39,6 % (866.066 colones frente a 620.226 colones). Entre los factores que inciden sobre este resultado se tienen: i) la mayor productividad de la producción orgánica la cual es ligeramente superior a la convencional en 5,7 % y; ii) el mejor precio recibido por el productor de Alfaro Ruiz, el cual es un 25 % superior. La obtención de dicha productividad, se sustenta principalmente en la mayor capacidad productiva de sus suelos derivada del proceso de mejoramiento permanente del mismo que la actividad orgánica demanda, y que se evidencia básicamente en la descarga de aproximadamente 44 toneladas de abono orgánico durante el ciclo productivo. Esta práctica favorece por un lado, una mayor densidad de siembra (48.000 plantas / ha. en pendiente del 25 %, frente a 40.000 plantas / ha. en la actividad convencional, en pendiente del 10 %), y por otro, una menor incidencia de plagas y enfermedades que hacen que las pérdidas sólo sean de 10 % frente al 25 % que muestra la producción convencional. Sin embargo, en este contexto debe destacarse que la zona de Cartago siempre se ha destacado como mejor productora de repollo verde que la zona de Alfaro Ruiz, principalmente por los pesos obtenido en sus productos. En los casos analizados, si bien ambos productores se cortan a los 60 días, el productor de Cartago lo hace con un peso de 1,25 kilogramos, mientras que el de Alfaro Ruiz, lo hace con un peso de 900 gramos. La importancia asignada al manejo de los suelos en la producción orgánica, es la que presenta mayor incidencia en los costos totales de producción, haciendo que estos sean superiores en un 39,6 %. Esto se refleja en los costos de mano de obra, los cuales representen el 56,6 % de los costos totales y en los recursos empleados en la compra de abono orgánico los cuales son el 28 % de los costos totales. Se debe señalar que los costos de mano de obra son a su vez 247,3 % superiores a los de la producción convencional. Lo contrario también es válido. En el caso de la producción convencional, sólo el 22,8 % de los costos totales se emplean en mano de obra, y dentro de estos, el 62,8 % son empleados en labores relacionadas con la aplicación de agroquímicos. Por otro lado, se tiene que el 63,7 de los costos totales de producción (394.999 colones) son destinados a la adquisición de agroquímicos, entre estos: fertilizantes, fungicidas, insecticidas, herbicidas, bactericidas y adherentes, lo cual denota, además de una alta intoxicación, el establecimiento de una, cada vez mayor dependencia del productor en este tipo de insumos, con el consecuente perjuicio económico. Cuadro 22 Repollo Verde: Producción Orgánica vs Producción Convencional
Repollo Verde Orgánico (Brassica oleracea var. capitata)
Preparación de terreno: El terreno se deja descansar entre ciclos productivos hasta que la vegetación los cubra. Luego, se hace una chapia y se incorpora la materia verde al suelo. A continuación se hace una raspa superficial introduciendo las hierbas en la entrecalle del cultivo anterior. Se realiza una descarga de abono orgánico de 38.000 kilogramos, aproximadamente, sobre toda el área, y se preparan las camas (palea) procurando de que el abono orgánico esté bien mezclado con el suelo y listo para sembrar. La palea se realiza echando una orilla hacia arriba, luego, empleando un caballo se hecha una orilla hacia abajo (retapa) y se rectifica manualmente echando una orilla para abajo. Siembra: Los almacigales son producidos en la misma finca en bandejas de estereofón de 242 hoyos. Se emplea semilla Bronco. A las tres semanas de sembradas, las plántulas con su sustrato son aflojadas en el invernadero y transportadas en las bandejas al campo. El suelo es previamente humedecido para favorecer el enraizamiento, luego se hacen los hoyos con un espeque y se trasplanta. A la siembra, a manera preventiva se aplica vinagre de madera como fertilizante foliar e insecticida. La siembra promedio es de 48.000 plantas. Manejo: A los 8 días después del transplante se hace una segunda aplicación de abono de aproximadamente 5.000 kilogramos. A los 15 días del trasplante se realiza una primera deshierba y a las 5 semanas la segunda. Cada dos días le aplican dos horas de riego, pero cuando hay viento riegan a diario; asimismo, cada 8 días se aplica Dipel para controlar la Plutella. A manera preventiva, cada 15 días se le aplica vinagre de madera. Dado que la parcela se encuentra a 250 metros de las instalaciones físicas (21), para el transporte de los almacigales, insumos y la cosecha se emplea el vehículo de la finca. Cosecha: A los 60 días después del transplante realizan la cosecha, cuando la planta tiene un peso promedio de 900 gramos. La pérdida en plantas estimada es del 10 % y obtienen rendimientos promedios de 39.600 kilos por hectárea.
Cuadro 23 Costos de producción estimados para una hectárea de Repollo Verdo Orgánico
Repollo Verde Convencional (Brassica oleracea var. capitata)
Siembra: Hacen un semillero al aire libre de 100 metros cuadrados. Se utilizan 400 grs. / ha. de semilla Izalco. El semillero se mantiene húmedo y se le aplican fungicidas, insecticidas y fertilizantes granulados y foliares. Preparación de terreno: Le pasan una rotada de suelo y lo desinfectan con Risolex (combate de hongos). Emplean el Thimet granulado para el control de insectos y de nemátodos. Con el empleo de caballos se confeccionan las eras de 1 metro de ancho y los peones terminan de emparejarlas. Transplante: A las 6 semanas de hecho el almácigo realizan el trasplante a la parcela previamente desinfectada. Par esto, hacen hoyos y los humedecen para facilitar el enraizamiento. Siembran 40.000 plantas por hectárea a 40 cm. entre hileras y a 25 cm. entre plantas. Manejo: A los 10 días después del transplante fertilizan con 10-30-10, y a los 30 días le hacen una aporca con mariposas; realizan también una fertilización semanal con Nutriverde. Para engrosar las plantas le hacen dos aplicaciones de multiminerales (elementos menores) y cuando está cerca la cosecha emplean Kresco (potasio). Para controlar plagas como la polilla (Pluthella) y cortadores hacen fumigaciones preventivas de Padan, Tucuthion, Ambush, Cascade y Regent. Usan el Ecotech que es biológico unas dos semanas antes de la cosecha. Fumigan semanalmente con Calixin, Daconil, Kocide 101, Proclorax y Risolex. Para controlar Xanthomonas utilizan Kilol y Agrimicin 100. En el control de malezas usan herbicida Igrand una vez y luego hacen una deshierba con mariposas (aporca). Cosecha: Cosechan a los 2 meses después del
transplante, cuando la cabeza esta firme y tiene un peso de 1,25 kilos. La pérdida
estimada es del 25 % y obtienen rendimientos promedios de 37.500 kilos por hectárea. Cuadro 24 Costos de producción estimados para una hectárea de Repollo Verde Convencional
Nota: (F-Fertilizante, I-Insecticida, FU-Fungicida , AD-Adherente, H-Herbicida, B-Bactericida) Vainica (Phaseolus vulgaris L.) En los casos analizados, la vainica orgánica presenta una rentabilidad superior a la convencional en 141,6 %, lo cual se deriva de la conjugación de los siguientes factores: una mayor productividad, ligeramente superior en 7,2 %; un menor costo, el cual es inferior en un 40,0 % y; un mejor precio, superior en un 38,5 %. La diferencia en productividades entre ambas técnicas de producción no es significativa (7,2 %), sin embargo se debe destacar el mayor porcentaje de pérdida en la producción convencional (15 %) frente a la orgánica (5 %). De no existir pérdidas en ninguno de los casos, la producción convencional sería ligeramente superior en 4,2 %. Dado que no existen diferencias topográficas significativas ni de densidades, la diferencia en pérdidas puede ser atribuible, en el caso de la producción convencional, a las condiciones de los suelos los cuales favorecen la incidencia de plagas y enfermedades. Desde la perspectiva orgánica, esto es explicable por: i) la existencia de un mejor suelo que favorece una mejor nutrición, y limita la incidencia de enfermedades y; ii) por un manejo adecuado del suelo y del ecosistema, el cual minimiza la incidencia de plagas. En el caso de la producción orgánica, se realiza una descarga de abono de 166 sacos equivalentes a 6.300 kilogramos, los cuales contribuyen con el mejoramiento de su estructura física y de las condiciones químicas y biológicas del suelo. Como se mencionó anteriormente, la producción orgánica presenta costos menores que la convencional en 40 % (239.940 colones frente a 448.632 colones). En este rubro, la mayor concentración de recursos se da en el pago de mano de obra (60 % del costo total) y dentro de ésta, el 60 % es empleado en las diferentes prácticas de atención al cultivo. A diferencia, en la producción convencional estos costos representan el 67,3 % de los costos totales y dentro de estos, sólo el 25 % se dedican a la atención del cultivo, incluyendo las fertilizaciones y atomizaciones con agroquímicos que demanda más de la mitad del tiempo señalado. Los costos por concepto de compra de insumos en la producción orgánica representan el 35 % de los costos totales mientras que en la producción convencional estos son del 26,2 % (140.034 colones frente a 174.785 colones). En el caso de la producción orgánica, la totalidad de los recursos empleados en la compra de insumos, exceptuando la adquisición de semilla, se emplean en la compra de productos de naturaleza biológica, los cuales, además de no causar daño al medio ambiente, contribuyen con el mejoramiento del mismo. En el caso de la producción convencional, el 76,7 % de los costos por este concepto, se emplean en la compra de químicos sintéticos, entre estos fertilizantes, insecticidas, fungicidas, herbicidas y adherentes.
Vainica: Producción Orgánica vs Producción Convencional
Vainica Orgánica (Phaseolus vulgaris L.)
Preparación de terreno: El terreno se deja descansar aproximadamente 1 mes entre ciclos productivos hasta que la vegetación los cubra. Luego, se hace una chapia y se incorpora la materia verde en forma previa a la aplicación de 50 bolsas de carbonato de calcio; a continuación se hace una raspa superficial introduciendo las hierbas en la entrecalle del cultivo anterior. Las camas son preparadas en forma manual, mediante la palea, luego, con un espeque se van huequeando las camas dejando la parcela lista para ser sembrada. Siembra: La siembra se realiza en forma directa, a chorro, y se emplean 67 kilogramos de semilla. La semilla se coloca en los huecos, se le aplica abono y se cubre con una capa de tierra. El suelo es previamente humedecido para favorecer la germinación. La cantidad de abono que se emplea a la siembra es de 3.800 kilogramos. Manejo: A la germinación se le aplica un vaso pequeño de Decis para combatir los insectos. Una semana después se atomiza con vinagre de madera, lo cual se sigue haciendo en forma preventiva cada semana. A los 10 días de la germinación se le hace una aplicación de abono orgánico de 2.500 kilogramos. Como insecticida también se aplica Nin, lo cual se hace a los 15 días y al mes de germinado. A los 30 días de la germinación se le hace una aporca para agregarle tierra a la planta. Este cultivo no necesita deshierbas. Cada dos días le aplican dos horas de riego, pero cuando hay viento riegan a diario. Dado que esta finca se provee externamente, tanto del abono como del resto de insumos, se consideran gastos por concepto de transporte y acarreo. Cosecha: A los 60 días después de la siembra realizan la cosecha, cuando la planta empieza a florear. La pérdida estimada es del 5 % y la producción de aproximadamente 10.720 kilogramos.
Costos de producción estimados para una hectárea de Vainica Orgánica
Vainica Convencional (Phaseolus vulgaris L.)
Preparación de terreno: Le pasan una rotada al suelo y luego lo desinfectan con Lorsban para controlar el joboto y los gusanos cortadores. Luego, mediante el empleo de caballos hacen los surcos. Siembra: En el caso analizado no se hacen almácigos, la siembra la realizan en forma directa en los lomillos (a espeque). Se utilizan 40 kg. de semilla Stileto por hectárea y se siembra a una distancia de 84 cm. entre filas y de 84 cm. entre plantas. Este cultivo es más rústico y requiere menos agua que la lechuga. La densidad de siembra aproximada es de 14.172 plantas. Manejo: Al fondo del surco se fertiliza con 12-24-12. Como elementos menores para desarrollo y engruese se utiliza Fosnutren y Kadostin. Para controlar plagas como la mosca minadora y cortadores hacen fumigaciones preventivas con Decis. Para prevenir quemas por hongos fumigan semanalmente con Daconil, Antracol, Atemi y para la roya usan Cobre Zandoz. El control químico de malezas lo realizan antes de la siembra y realizan también un control de posemergencia en el cual emplean Paraquat. Cosecha: La cosecha de este producto se realiza
entre los 45 y 50 días después de la siembra. Se obtienen rendimientos promedios de
10.000 kilos por hectárea con una pérdida aproximada del 15 %. Cuadro 27 Costos de producción estimados para una hectárea de Vainica Convencional
(Daucus caroto) En los casos analizados, la producción orgánica presenta una rentabilidad del 133,9 % mayor que la convencional, no obstante, su menor productividad en un 15,3 %. Esta rentabilidad superior de la producción orgánica es explicada principalmente por: i) un precio de venta del producto orgánico superior en 42,9 % al convencional y, ii) un menor costo de producción orgánica en un 43,8 %. Dada las similitudes topográficas de las parcelas analizadas, las cuales presentan un 10 % de pendiente, la mayor productividad de la zanahoria convencional se explica parcialmente en la mayor calidad y capacidad de germinación de sus semillas y en el uso más intensivo que hacen del suelo en la zona de Cartago. La menor distancia entre eras que se emplea en dicha zona favorece una mayor densidad de siembra, la cual se ve parcialmente reflejada en el empleo de semillas (3 kgs. de semilla convencional y 2,6 kgs. de semilla orgánica). No obstante, se debe destacar de acuerdo al testimonio de los productores, que en el caso de la producción convencional se tuvo un 15 % de pérdida aproximadamente, por efecto de plagas y enfermedades, mientras que en la producción orgánica no existió pérdida, sino falta de desarrollo en un 5 % de las plantas, lo cual hizo que esa producción se vendiera como segunda. La zanahoria convencional presenta un costo de producción 81,6 % mayor que el de la producción orgánica. Se destaca en este rubro el costo de los insumos el cual representa el 60,2 % de los costos totales equivalente a 436.612 colones, y el cual es superior a los costos totales de la producción convencional (407.400 colones). Los costos en mano de obra conforman el 35,4 % y en otros costos el 4,4 %. Entre los insumos convencionales se debe señalar el alto costo de los fertilizantes y pesticidas, los cuales equivalen al 34,7 % de los costos totales de producción. En la producción orgánica, este rubro es sustituido principalmente por la aplicación de abono orgánico, abono líquido de frutas y calcio, con el fin de mejorar las condiciones físicas, químicas y biológicas del suelo y asegurar una mayor productividad en el futuro; en este caso, los recursos empleados equivalen al 16 % de los costos totales de producción (64.900 colones). Los principales recursos en la actividad orgánica se emplean en mano de obra (60,9 %) ya que es una finca que se está iniciando en esta actividad y no se cuenta aún con lo suelos adecuados ni con los recursos para favorecer en el corto plazo su mejoramiento. Aún así, los recursos empleados en mano de obra son inferiores en un 3,4 %, a los empleados en la actividad convencional (248.000 colones, frente a 256.680 colones)
Zanahoria: Producción Orgánica vs Producción Convencional
Zanahoria Orgánica (Daucus caroto)
Preparación de terreno: El terreno se deja descansar aproximadamente 1 mes entre ciclos productivos hasta que la vegetación los cubra. Luego, se hace una chapia y se incorpora la materia verde en forma previa a la aplicación de 50 bolsas de carbonato de calcio; a continuación se hace una raspa superficial introduciendo las hierbas en la entrecalle del cultivo anterior. Las camas son preparadas en forma manual, mediante la palea, luego, se zanjea hondo y en el surco se aplica el abono tapándolo con tierra, dejando la parcela lista para ser sembrada. La descarga de abono que se hace en este proceso es de 3.800 kilogramos. Siembra: La siembra se realiza en forma directa, a chorro, y se emplean 2,6 kilogramos de semilla Bejo. La semilla se coloca en los surcos y se le aplica otra capa de tierra; se deja una distancia de 20 centímetros entre líneas. El suelo es previamente humedecido para favorecer la germinación. Manejo: A la germinación se le aplica un vaso pequeño de Decis para combatir el pulgón, y una semana después se atomiza con abono líquido de frutas, lo cual se repite a los a los 30, 60 y 90 días. A los 30 días de la germinación se le hace una aporca para agregarle tierra a la planta. Este cultivo no necesita deshierbas. Cada dos días le aplican dos horas de riego, pero cuando hay viento riegan a diario. Dado que la finca se provee externamente, tanto del abono como del resto de insumos, se consideran gastos por concepto de transporte y acarreo. Cosecha: Entre los 3,5 y 4 meses de sembrado se inicia la cosecha, cuando la planta tiene un tamaño uniforme y alrededor de 400 grs. de peso. La producción estimada es de aproximadamente 27.600 kilogramos, la cual demanda 239 horas hombre para su lavado y alistado antes de ir al mercado. Cuadro 29 Costos de producción estimados para una hectárea de Zanahoria Orgánica
Zanahoria Convencional (Daucus caroto)
Preparación de terreno: Le pasan una rotada al suelo y luego lo desinfectan con Risolex para prevenir el combate de los hongos, y con Thimet granulado para el control del gusano alambre. Luego, mediante el empleo de caballos confeccionan eras de 1 metro de ancho las cuales los peones terminan de emparejar. Siembra: En el caso analizado no se hacen almácigos, la siembra la realizan en forma directa. Se utilizan 3 kg. de semilla híbrida Bangor por hectárea, la cual riegan sobre las eras. La pérdida es estimada en 15 % de la producción, principalmente por enfermedades y plagas. Manejo: A la siembra se fertiliza con 12-30-8; a los 30 días se le hace una aporca con mariposas y se vuelve a fertilizar con 18-5-15-6-2. Periódicamente se fertiliza foliarmente con Kadostin, Kresco y Boro orgánico. Para controlar plagas se hacen fumigaciones preventivas con Decis y Vidate. Para prevenir quemas por hongos fumigan semanalmente con Daconil, Antracol, Mancozeb y Rovral; estas fumigaciones las realizan con bomba de espalda de motor. Usan el herbicida Afalon para control de malezas y luego hacen una aporca y deshierba a la vez con mariposas. A este cultivo no le afecta mucho la mosca minadora. Cosecha: Se cosecha a los 3 meses después de la siembra, cuando la zanahoria a alcanzado un tamaño adecuado para el mercado. Con esta variedad, se obtiene un rendimiento promedio de 32.600 kilos por hectárea, mientras que la zanahoria corriente no supera los 20.000 kilos por hectárea.
Costos de producción estimados para una hectárea de Zanahoria Convencional
4. Resultados y Discusión
Cuadro 31 Indicadores de eficiencia 1/
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