La Agricultura Orgánica Análisis de la rentabilidad de 10 hortalizas
San José, Costa Rica La Agricultura Orgánica: Una Alternativa Económica para Mejorar la Calidad de Vida Rural Administración Superior del IMAS Rose Marie Ruiz Bravo, Presidenta Ejecutiva Julio Canales Guillén, Gerente General a.i. Mayra Díaz Méndez, Gerente de Desarrollo Social Autor de la Obra: Ing. Pedro Cussianovich, M.Sc. Asesor Técnico: Ing. Luis Fernando Campos Vargas, Coordinador Área Trabajo IMAS Editor: Fabio Rojas Carballo Portada Vista panorámica de la finca Jugar del Valle S.A., en Laguna de Alfaro Ruiz, Alajuela. Fotógrafo: Ing. Luis Fernando Campos Vargas, Coordinador, Área Trabajo, IMAS. Financiamiento y patrocinio: Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) Jugar del Valle S.A. Iniciativas para el fortalecimiento y conservación de la calidad de vida rural (INFOVIDA). El Instituto Mixto de Ayuda Social permite la reproducción total o parcial de esta obra, con la advertencia de que debe mencionarse la fuente y remitir un ejemplar al Área Trabajo del IMAS.
Reconocimientos: Las organizaciones patrocinadoras del presente estudio desean expresar su agradecimiento a todas aquellas personas que de una u otra manera hicieron posible la realización del mismo; de manera especial a los productores orgánicos de los distritos de Laguna, Tapezco y La Legua, en el Cantón de Alfaro Ruiz, y a los productores convencionales de Pacayas de Alvarado, Tejar del Guarco, El Bosque de Oreamuno y Cot de Oreamuno en la Provincia de Cartago, quienes sacrificando parte del tiempo de sus labores diarias permitieron la recopilación de la información que aquí se presenta. Un reconocimiento especial también para el Ing. Rolando Tencio, de la Dirección Regional del Ministerio de Agricultura y Ganadería en Cartago, quien llevó a cabo el trabajo de recopilación y sistematización de la información en esa provincia, al Ing. Pedro Cussianovich M.Sc, por la responsabilidad asumida en la conducción, análisis del presente trabajo y autoría de la obra, y al Ing. Luis Fernando Campos Vargas, Coordinador del Área Trabajo del IMAS, por el apoyo, el seguimiento, la revisión de la obra y por haber realizado todas la fotografías de la obra. 1. Introducción El proceso de apertura comercial y liberalización de la economía con el que se encuentra comprometido el país, está a la espera de sus resultados. Las reglas del juego han cambiado drásticamente en los últimos años. Se han abierto los mercados, se ha liberalizado la economía, han proliferado los mercados potenciales de todo orden, se han eliminado los diferentes mecanismos de protección que existieron durante muchos años y se exige la competitividad en la producción de bienes y servicios como la principal forma de obtener el crecimiento económico. En este contexto, muchas empresas han sido creadas y otras han desaparecido, y el sector agropecuario no ha escapado a este escenario. Si bien, este sector ha mantenido su dinamismo, se ha debido principalmente al mantenimiento de las actividades tradicionales y de nuevos productos de exportación no tradicional, intensivos en capital, que gracias a su competitividad han logrado abrirse espacios en los mercados internacionales. Un balance preliminar en el sector agropecuario permite apreciar que hasta la fecha, el pequeño productor ha sido un elemento marginado de las oportunidades y los beneficios que conlleva el nuevo modelo de desarrollo y esto se ve reflejado en el incremento de la pobreza en las zonas rurales, la cual se asocia principalmente a productores y exproductores de granos básicos. Las razones de esta marginación son varias, sin embargo, se puede señalar la falta de opciones tecnológicas competitivas y adecuadas a los pequeños productores como una de las principales razones que lo aíslan de los mercados. La investigación y la extensión no se han ajustado a la velocidad de los cambios en el entorno económico y comercial y, a la fecha, existe una carencia de tecnologías de ciclo corto y bajo costo, que son las que les darían respuesta a los pequeños productores. La opción de los granos básicos para los pequeños productores, como tradicionalmente se ha planteando, en la práctica no es viable. Dada la naturaleza excedentaria de los mercados internacionales de estos productos, la cual, en un contexto de libre mercado, repercute en la definición de los precios internos, ha conducido a la postración económica y productiva de muchos productores que no presentan alternativas tecnológicas. Si a lo expuesto se le agrega las repercusiones de la influencia de la cultura de los químicos en los sistemas productivos del país, donde se incrementa la dependencia en ellos y sus precios se encarecen día con día, vemos que los pequeños productores vienen reduciendo sus ingresos como consecuencia de la alteración económica de sus paquetes tecnológicos; o caso contrario, incrementan su exposición a estos elementos al tiempo que van desgastando su principal patrimonio: la tierra. Frente a la problemática expuesta, la producción de hortalizas emerge como una alternativa potencial para dar respuesta a los pequeños productores ya que su desarrollo conjuga las dos variables principales que ellos requieren para afrontar exitosamente los nuevos escenarios económicos y comerciales: ciclo corto y bajo costo. Su condición de productos perecederos puede ser tratada con una adecuada organización de los productores y la transferencia de tecnologías actualmente disponibles en el mercado, lo cual adicionalmente le conferiría un mayor valor agregado a la producción. Si a la alternativa propuesta, se le agrega la condición de producto orgánico, la cual presenta mercados crecientes además de los beneficios sociales que su producción conlleva para la salud del productor, del consumidor y para la preservación del medio ambiente y los recursos naturales se hace impostergable la tarea de conocer sobre la viabilidad técnica y financiera que este tipo de agricultura alternativa conlleva. Con el marco expuesto, y en la intención de contribuir con el planteamiento de alternativas viables y sostenibles que contribuyan con el mejoramiento de la calidad de vida de los pequeños productores, el IMAS ha decidido llevar a cabo el presente estudio donde se compara la rentabilidad de diez hortalizas producidas en forma orgánica con sus similares producidas en forma convencional. La investigación propuesta se sustenta en la hipótesis de que la producción de hortalizas orgánicas representa una mejor alternativa económica a los pequeños productores al presentar mayor rentabilidad que sus similares producidas con agroquímicos. El presente estudio se sustenta en análisis de casos, por tanto, los resultados individuales no deben establecer generalizaciones; cada caso (finca o parcela analizada) presenta sus propias particularidades. Sin embargo, con base en los análisis realizados y los comportamientos reiterativos que se identificaron, se establece algunas inferencias que los pequeños productores pueden considerar en su proceso de toma de decisiones pues refleja la potencialidad que tiene cada una de estas prácticas agrícolas. 2. El Estudio 2.1 Caracterización El presente estudio se sustenta en la comparación de la rentabilidad de 10 casos de producción comercial de hortalizas orgánicas y sus similares, producidas en forma convencional. Para este propósito, se definieron los costos de producción en cada cultivo y se estimó la rentabilidad con base en los precios reales que recibieron los productores. Los productos analizados son: Bróculi, Culantro, Lechuga Americana, Lechuga Criolla o Boston, Perejil, Remolacha, Repollo Morado, Repollo Verde, Vainica y Zanahoria. Las zonas seleccionadas para el estudio se ubican en las provincias de Alajuela y de Cartago. En el caso de la producción orgánica se seleccionaron fincas certificadas bajo tal condición ubicadas en los distritos de Laguna, Tapezco y La Legua, del Cantón de Alfaro Ruiz de la provincia de Alajuela y, en el caso de la producción convencional se seleccionaron fincas de los distritos de Alvarado, Oreamuno y El Guarco de Cartago. Ambas regiones presentan condiciones agronómicas similares, la escogencia realizada obedeció, en el primer caso, a la mayor cultura en producción orgánica que se evidencia en el Cantón de Alfaro Ruiz y, en el segundo, al hecho de que la Provincia de Cartago es la mayor abastecedora de hortalizas del país y en ella se fundamentan la mayoría de los paquetes tecnológicos hortícolas que actualmente se emplean. Se debe señalar que para la escogencia de las fincas, o parcelas, no fue posible seguir un proceso estadístico riguroso ya que se trató de identificar productores que presenten información confiable, y en el mejor de los casos, que llevaran registros de sus actividades. Con el fin de favorecer la comparación de la información y minimizar los potenciales sesgos en los resultados, se identificaron productores que cosecharon y vendieron sus productos en el mes de febrero de 1998. Esto garantiza al menos, técnicas de producción similares (veraneras) y la misma estacionalidad de los mercados. En el caso de las hortalizas orgánicas, se utilizó el precio de compra del centro de acopio de la empresa Jugar del Valle S.A. a la cual le venden los productores orgánicos de Alfaro Ruiz. En el caso de la producción de Cartago, los precios empleados son los que rigieron en cada caso por los intermediarios que adquirieron el producto.Considerando que en la actividad hortícola es difícil encontrar productores que siembren extensiones de una hectárea, se trató de identificar las parcelas más representativas (de mayor extensión), de tal forma que permitiera la extrapolación de la información a dicha unidad, con el menor sesgo posible. La recopilación de la información se llevó a cabo durante el período comprendido entre diciembre de 1997 y febrero de 1998, en las fincas de los productores, conjuntamente con ellos, y se registraron todas las labores realizadas desde la siembra hasta la cosecha, incluyendo todos los costos en que se incurría, ya sea por concepto de mano de obra, insumos y otros. Dado que las actividades de poscosecha variaban de finca a finca y su consideración podía representar una distorsión en los resultados, la recopilación de la información se hizo hasta el punto físico donde el productor realiza la venta de su producto; en algunos casos este fue en puerta de finca y en otros en puerta de centro de acopio como en el caso de los productos orgánicos. 2.2 Presentación de Resultados Los principales resultados del estudio se presentan en las secciones tercera y cuarta. Dado el número de casos analizados (20), se ha tratado de estandarizar y simplificar la información así como los conceptos, de tal manera que facilite la comparación entre técnicas dentro de un mismo cultivo y, el análisis entre cultivos. En la sección tercera, se analizan los casos en forma individual; se hace una caracterización de las fincas estudiadas, tanto orgánicas como convencionales y se describen las principales labores realizadas. Para cada técnica de producción, se presentan los costos, se estima la rentabilidad en cada caso y, se establecen las comparaciones de los principales indicadores. Finalmente, se hace una discusión sobre los mismos donde se destacan las características más notorias de cada actividad. Los indicadores considerados son: i) Rendimiento / ha., ii) Precio, iii) Ingreso Bruto, iv) Costo Total, v) Ingreso Neto, vi) Relación Beneficio / Costo (B/C), vii) Costo de Mano de Obra, viii) Costo de Insumos, ix) Otros Costos, x) Costo de Agroquímicos, xi) Costo de Materiales Orgánicos, xii) Costo de Mano de Obra / CT, xiii) Costo de Insumos / CT, xiv) Otros Costos / CT, xv) Costo de Agroquímicos / CT y, xvi) Costo de Materiales Orgánicos / CT. En la cuarta sección se presentan los resultados en forma agregada y se hace una discusión general sobre el conjunto de los casos analizados, tratando de identificar patrones de comportamientos así como frecuencias, y estableciendo algunas inferencias que se deriven de los mismos. En el Cuadro 1 de esta sección se presentan los indicadores de eficiencia que fueron establecidos para llevar a cabo los análisis de casos; se excluyen de estos los Costos de Mano de Obra / CT, los Costos de Insumos / CT, Otros Costos / CT, los Costos de Agroquímicos / CT y, los Costos de Materiales Orgánicos / CT. Los indicadores fueron extraídos de los cuadros comparativos que se elaboraron para realizar los estudios de casos, sin embargo, para efectos comparativos, en esta sección se expresan en términos de producción orgánica (PO), o producción convencional (PC), según la mejor eficiencia que presente una técnica, u otra, en cada cultivo. Por ejemplo, si el rendimiento por hectárea de la lechuga es mayor en el caso de la producción convencional, esto se indica con el término PC en el casillero correspondiente. En los casos del Rendimiento / ha., Precio, Ingreso Bruto, Ingreso Neto, Relación Beneficio / Costo, y Costo de Material Orgánico, la mejor eficiencia del indicador se establece cuando su valor en términos absolutos es mayor. El caso contrario sucede con el Costo Total, el Costo de Mano de Obra, el Costo de Insumos, los Otros Costos y el Costo de Agroquímicos, cuya mejor eficiencia se establece cuando su valor en términos absolutos es menor. Una mayor información de la lectura de este cuadro puede ser obtenida, para cada cultivo, refiriéndose al cuadro comparativo de los estudios de casos (sección tercera).
En esta sección se presentan los análisis de los diferentes casos en consideración. Para cada uno de los productos estudiados se incluye la siguiente información: 1. Una caracterización de las fincas en estudio donde se señalan aspectos tales como: localización, altitud, temperatura promedio anual, precipitación promedio anual, tipo de suelo, topografía, sistema de rotación de los cultivos y el área cultivada. Asimismo, una descripción de las principales actividades realizadas por los diferentes productores las cuales involucran las labores de preparación del terreno, siembra, manejo del cultivo y cosecha para una hectárea de producción. 2. Los costos de producción para el desarrollo de una hectárea de los diferentes productos bajo estudio. Estos fueron estimados con base en la información suministrada por los diferentes productores y están referidos inicialmente a la extensión real de sus parcelas. Dichos costos fueron proyectados a una hectárea para poder llevar a cabo las respectivas comparaciones. La información se presenta desagregada en los siguientes rubros: i) Labores, que incluye los costos de mano de obra y las cargas sociales; ii) Materiales, que involucra principalmente los costos de los insumos y; Otros Costos, donde se contemplan los gastos por concepto de contratación de vehículos, electricidad o combustible para riego, y los gastos de las labores contratadas. Esta clasificación es válida para todos los productos orgánicos y algunos de los convencionales de siembra directa. En los casos en que los productos involucraban la hechura de semilleros, los rubros definidos fueron: Semilleros, el cual incluye las labores y materiales empleados en este proceso; Manejo, que incluye las labores y materiales empleados en el proceso productivo y; Otros Costos, donde se incluyen los mismos gastos que en el caso anterior. Se debe señalar que en ningún caso de la producción orgánica se consideró la hechura de semilleros, no obstante de que existían. En estos casos, se valoró el proceso de producción del semillero y se asignó un valor de compra de plantas en el rubro de Materiales. 3. Un cuadro comparativo de indicadores sobre el cual se realizó la discusión de los casos. Para este propósito se identificaron los siguientes indicadores: i) Rendimiento / ha., ii) Precio, iii) Ingreso Bruto, iv) Costo Total, v) Ingreso Neto, vi) Relación Beneficio / Costo (B/C), vii) Costo de Mano de Obra, viii) Costo de Insumos, ix) Otros Costos, x) Costo de Agroquímicos, xi) Costo de Materiales Orgánicos, xii) Costo de Mano de Obra / CT, xiii) Costo de Insumos / CT, xiv) Otros Costos / CT, xv) Costo de Agroquímicos / CT y, xvi) Costo de Materiales Orgánicos / CT. 4. La discusión sobre cada uno de los casos, o productos, donde se discuten principalmente sobre los principales factores que afectan la respectiva rentabilidad, y se destacan los aspectos más relevantes en cada cultivo. Brócoli(Brassica oleracea var. Italica) En los casos analizados la bróculi producida en forma orgánica presenta una rentabilidad por hectárea superior en 38,4 % a la producida en forma convencional, no obstante presentar precios de venta inferiores (120 colones por kilogramo de bróculi percibido por el productor de Cartago frente a 115 colones por kilogramo percibido por el productor de Alfaro Ruiz); un menor peso de corta (650 gramos frente a 700 gramos) y; un mayor porcentaje de pérdida (15 % frente a 10 %). Dicha rentabilidad se explica principalmente por los siguientes factores: i) el mayor rendimiento por hectárea, o productividad, obtenido bajo el sistema orgánico, el cual es 22,8 % superior y; ii),el menor costo de producción, el cual es inferior en 27,6 %. La mayor productividad de la producción orgánica obedece principalmente a la mejor estructura física, química y biológica del suelo, lograda mediante las altas descargas de abono orgánico durante el ciclo productivo (30.000 kgs. / ha. aproximadamente), las cuales le permite al productor de Alfaro Ruiz una mayor densidad de siembra. A pesar de las diferencias topográficas existentes en los casos analizados, donde la parcela de producción orgánica presentaba 30 % de pendiente y la de producción convencional 10 %, la producción orgánica mostró densidades de siembra de 40.000 plantas por hectárea, frente a densidades de 28.500 plantas en el caso de la producción convencional. La mayor pérdida de plantas en el caso orgánico y el menor peso de corta , no lograron revertir la tendencia, lográndose rendimientos de 22.100 kilogramos en el caso orgánico, frente a 18.000 kilogramos en el caso de la producción convencional. Los costos de producción, en ambos casos, presentan sus mayores concentraciones en la compra de insumos, sin embargo, debe destacarse que en el caso de la producción convencional, el 39,5 % de los costos totales son empleados en la compra de fertilizantes y pesticidas sintéticos. Por el contrario, en la producción orgánica, el 34,3 % de los costos totales son empleados en la compra de insumos, principalmente abono orgánico, el cual permite al productor ir haciendo suelo y lograr las productividades antes señaladas. A pesar de la diferencias de prácticas, en ambos casos se emplean cantidades similares de mano de obra (hh): 729 hh en el caso orgánico y 780 hh en el convencional, sin embargo, la diferencia fundamental está en que en el caso del convencional donde gran parte de esta (304 hh) se emplea en la aplicación de los agroquímicos y en el caso de la agricultura orgánica, esta se emplea en la atención y mejoras del suelo. Cuadro 1Bróculi: Producción Orgánica vs Producción Convencional
Brócoli Orgánica (Brassica oleracea var. Italica)
Preparación de terreno: El terreno se deja descansar entre ciclos productivos hasta que la vegetación los cubra. Luego, se hace una chapia y se incorpora la materia verde al suelo. A continuación se hace una raspa superficial introduciendo las hierbas en la entrecalle del cultivo anterior. Se realiza una descarga de abono orgánico de 24.000 kilogramos aproximadamente, sobre toda el área, y manualmente se preparan las camas (palea) procurando de que el abono orgánico esté bien mezclado con el suelo, el cual queda listo para sembrar. Siembra: Los almacigales son producidos en la misma finca en bandejas de estereofón de 242 hoyos. Se emplea semilla Legacy. A las tres semanas de sembradas, las plántulas con su sustrato son aflojadas en el invernadero y transportadas en las bandejas al campo. El suelo es previamente humedecido para favorecer el enraizamiento, luego se hacen los hoyos con un espeque y se trasplanta. A la siembra, a manera preventiva se aplica vinagre de madera como fertilizante foliar e insecticida. La siembra promedio es de 40.000 plantas. Manejo: A los 8 días después del transplante se hace una segunda aplicación de abono de 6.000 kilogramos aproximadamente. La bróculi no requiere de deshierba. Cada dos días le aplican dos horas de riego, pero cuando hay viento riegan a diario. A los 15 días realizan una aporca con el fin de incorporar más tierra al tallo. Como la planta presentaba síntomas de desbalances nutricionales, cada quince días se le aplicó vinagre de madera. Dado que la parcela se encuentra a 650 metros de las instalaciones físicas (9), para el transporte de los almacigales, insumos y la cosecha se emplea el vehículo de la finca. Cosecha: A los 70 días después del transplante realizan la cosecha, cuando la planta tiene un peso promedio de 650 gramos. La pérdida en plantas estimada es del 15 % y obtienen rendimientos promedios de 22.100 kilos por hectárea. Cuadro 2 Costos de producción estimados para una hectárea de Brócoli Orgánico
Brócoli Convencional (Brassica oleracea var. Italica)
Semillero: Hacen un semillero al aire libre de 150 metros cuadrados. Se utiliza 400 gr. / ha. de semilla Fiesta f1. El semillero se mantiene húmedo y se le aplican fungicidas, insecticidas y fertilizantes granulados y foliares. Preparación de terreno: Le pasan una rotada de suelo y lo desinfectan con Risolex (combate hongos). Emplean el Thimet granulado para el control de insectos y nemátodos. Con el empleo de caballos confeccionan eras de 1 metro de ancho las cuales los peones terminan de emparejar. Transplante: A las 4 semanas, cuando las plántulas tienen 4 hojas verdaderas, realizan el trasplante a la parcela previamente desinfectada. Se hacen hoyos, se humedecen para facilitar el enraizamiento, y se siembra a una distancia de 30 cm. entre hileras y 25 cm. entre plantas. La siembra promedio es de 28.571 plantas por hectárea. Manejo: A los 10 días después del transplante fertilizan con 12-30-8. A los 30 días hacen control de malezas (aporca) y fertilizan nuevamente con 18-5-15-6-2. Como elementos menores para engruese utilizan Boro Orgánico, Nutriverde, Fosnutren, Humiforte, y Kadostin. Para control de plagas, especialmente la polilla (Pluthella), hacen fumigaciones preventivas de Padan, Tiodan, y Decis. Usan el Dipel (biológico) unas dos semanas antes de la cosecha. Para prevenir quemas por hongos, fumigan semanalmente con M-45, Daconil, Kocide 101, Perclorax, Rovral, y Agrimicin 100. Cosecha: Cosechan a los 70 días después del transplante, cuando la cabeza tiene un diámetro mayor a 13 cm y un peso promedio de 700 gramos. La pérdida estimada es del 10 % y obtienen rendimientos promedios de 18.000 kilos por hectárea. Cuadro 3 Costos de producción estimados para una hectárea de Brócoli Convencional
Culantro (Coriandrum sativus) En los casos analizados, la producción de culantro convencional presenta una rentabilidad 21.6 veces superior a la del culantro producido en forma orgánica (1.084.287 colones / ha. frente a 50.127 colones / ha.), no obstante de que el precio pagado al productor de Alfaro Ruiz es 60 % superior al percibido por el productor de Cartago (8 colones / rollo, frente a 5 colones / rollo). La mayor rentabilidad evidenciada por la producción convencional obedece principalmente a los siguientes dos factores: i) su mayor productividad, la cual es 223 % superior a la de la producción orgánica y; ii) su menor costo de producción, el cual es inferior en 23,8 %. La productividad manifiesta por la producción convencional es favorecida por el uso intensivo del suelo que hace el productor de Cartago, tanto en lo que se refiere a emplear menores distancias entre eras, como a la aplicación de fertilizantes y pesticidas; estas prácticas empleadas le permiten mayores densidades de siembra. Mientras que el productor de Cartago riega 56 kilogramos de semilla, el de Alfaro Ruiz solo emplea 20 kilogramos, permitiendo, en el caso de producción convencional rendimientos de 336.000 rollos / ha. (no obstante la pérdida estimada en 20 %), frente a 104.000 rollos / ha. en el caso de la producción orgánica. Si bien en el caso de la producción orgánica se tiene el agravante de la topografía, la cual presenta una pendiente de 32 %, frente a los terrenos planos en que se sembró el productor de Cartago, pareciera que la diferencia de productividades no se estaría revirtiendo substantivamente, aún en el mediano plazo, ya que estos rendimientos se obtienen a pesar de que se descargan aproximadamente 46 toneladas de materia orgánica. Esta práctica podría favorecer otro tipo de cultivo orgánico, pero en el caso del culantro, lejos de favorecer al productor, tiene una fuerte incidencia sobre sus costos al representar el 32,9 % de sus costos totales. Los costos no presentan diferencias significativas más allá de las señalada para el caso de la producción orgánica, donde el 32,9 % corresponden a abono orgánico, frente al 19,1 % gastado en la producción convencional en compras de fertilizantes y pesticidas. El costo en cosecha y amarrado de la producción convencional, el cual equivale al 25,6 % frente al 8,8 %, en el caso orgánico, es consistente con los niveles de productividad. Cuadro 4Culantro: Producción Orgánica vs Producción Convencional Cuadro Comparativo
Culantro Orgánico (Coriandrum sativus)
Preparación de terreno: El terreno se deja descansar entre ciclos productivos hasta que la vegetación los cubra. Luego, se hace una chapia y se incorpora la materia verde al suelo. A continuación se hace una raspa superficial introduciendo las hierbas en la entrecalle del cultivo anterior. Se realiza una descarga de abono orgánico de 42.000 kilogramos, aproximadamente, sobre toda el área, y se preparan las camas (palea) procurando de que el abono orgánico esté bien mezclado con el suelo y listo para sembrar. Dado que el suelo es muy quebrado la palea se realiza manualmente echando una orilla hacia arriba, luego, empleando un caballo se hecha una orilla hacia abajo (retapa) y se rectifica manualmente echando una orilla para abajo. Siembra: La siembra se realiza en forma directa, a chorro, y se emplean 20 kilogramos de semilla Caribe, las cuales se siembran a una distancia de 20 centímetros entre líneas. El suelo es previamente humedecido para favorecer la germinación. A la siembra se aplica vinagre de madera como fertilizante foliar e insecticida, y 4.000 kilogramos de abono orgánico. Manejo: A los 10 días después de la siembra se hace una primera deshierba y a los 25 días la segunda. Cada dos días le aplican dos horas de riego, pero cuando hay viento riegan a diario. A manera preventiva se le hacen dos aplicaciones de vinagre de madera. Dado que la parcela se encuentra colindante con las instalaciones físicas (24), el manejo de este cultivo no involucra costos de transporte por ningún concepto ya que se hacen a pie. Cosecha: A los 45 días después de la siembra realizan la cosecha, cuando la planta tiene un tamaño entre 35 y 40 cm. La producción estimada es de 5.200 rollos por kilogramo de semilla, lo que genera una producción aproximada de 104.000 rollos por hectárea Cuadro 5 Costos de producción estimados para una hectárea de Culantro Orgánico
Culantro Convencional (Coriandrum sativus)
Preparación de terreno: Le pasan una rotada al suelo y luego lo desinfectan con Thimet granulado para controlar el joboto y los gusanos cortadores. Luego, mediante el empleo de caballos confeccionan eras de 1 metro de ancho las cuales los peones terminan de emparejar. Siembra: En el caso analizado no se hacen semilleros, se siembra directo a chorro. Se utilizan 56 kilogramos de semilla Grifatón por hectárea, la cual riegan sobre las eras a una distancia de 20 cm. El cultivo es muy propenso a deshidratarse por lo que requiere de riego todos los días. Manejo: A la siembra se fertiliza con 12-24-12 y a los 22 días se fertiliza con Nutran. Posteriormente, para favorecer el desarrollo de las plantas se utiliza 20-20-20, el cual aplican tres veces a lo largo del ciclo. Para controlar el gusano cortador se hace una fumigación preventiva con Tamarón, y en el caso de prevenir las quemas por hongos se fumiga con M-80, realizando cuatro aplicaciones durante el ciclo. El control químico de malezas se realiza antes de la siembra, para lo cual emplean Afalón y, posteriormente, al mes, hacen una deshierba manual. En el riego se emplea agua de un pozo propio la cual extraen mediante un motor eléctrico; el riego es por aspersión. Cosecha: Esta actividad se inicia a las 6 semanas después de la siembra, cuando la planta ha alcanzado un tamaño adecuado para llevarla al mercado. Se obtienen rendimientos aproximados de 336.000 rollos por hectárea, no obstante la pérdida en la producción, la cual es estimada en 20 %. Cuadro 6 Costos de producción estimados para una hectárea de Culantro Convencional
Lechuga Americana (Lactuia sativa) En los casos analizados la lechuga producida en forma convencional presenta una rentabilidad mayor en un 16,2 %, que la producida en forma orgánica, lo cual es favorecido básicamente por su mayor productividad la cual es superior en 37 %, ya que, en contraposición presenta costos de producción mayores en 56,1 % y precios de venta menores en 7,9 %. La alta productividad de la lechuga producida en Cartago está relacionada principalmente con la mayor densidad de plantas por área, la cual en parte es facilitada por las menores distancias entre eras que se emplea en dicha zona y por la topografía plana que presenta la finca analizada, en contraste con la pendiente de 24 % que presenta la finca de Alfaro Ruiz. Estas consideraciones le permite al productor de Cartago una siembra promedio de 9,8 lechugas por metro cuadrado, frente a 5,7 lechugas en promedio, que siembra el productor de Alfaro Ruiz. El uso intensivo que se hace del terreno en la zona de Cartago y que se evidencia en las densidades de siembra señaladas, se ve reflejado en el paquete tecnológico empleado. Si bien, ambos sistemas productivos presentan una distribución similar entre los rubros de mano de obra, insumos y otros costos, llama la atención la alta dependencia en el uso de químicos sintéticos requeridos para sostener dicha productividad, ya que la proporción de los recursos empleados en la adquisición de agroquímicos y su aplicación, es equivalente al 49,7 % de los costos totales (32,6 % en agroquímicos, y 17,1 % en aplicación). En contraposición, en el caso de la producción orgánica, un porcentaje de los costos totales similar al empleado en la compra de agroquímicos es empleado en la adquisición de insumos como abono orgánico y vinagre de madera (32,9 %), los cuales indiscutiblemente, lejos de generar dependencia y deterioro de los recursos naturales, contribuyen con el mejoramiento del suelo y de su productividad. En la producción orgánica se descargan 32.000 kilogramos de materia orgánica que equivalen al 32,3 % de los costos totales En el análisis del presente caso, no puede dejarse de lado la consideración de las exigencias de los mercados de destino; como lo manifiesta el responsable de producción de la finca de Alfaro Ruiz, en terreno plano se podría aumentar la densidad, pero no mucho porque nos baja la calidad y salimos del mercado. En el caso de la producción convencional, el producto es llevado al CENADA, el cual es menos exigente en calidad que las cadenas de supermercados, que es el mercado de destino de la producción orgánica Cuadro 7 Lechuga Americana: Producción Orgánica vs Producción Convencional
Lechuga Americana Orgánica (Lactuia sativa )
Preparación de terreno: El terreno se deja descansar entre ciclos productivos hasta que la vegetación los cubra. Luego, se hace una chapia y se incorpora la materia verde al suelo. A continuación se hace una raspa superficial introduciendo las hierbas en la entrecalle del cultivo anterior. Se realiza una descarga de abono orgánico de 27.000 kilogramos, aproximadamente, sobre toda el área, y se preparan las camas (palea) procurando de que el abono orgánico esté bien mezclado con el suelo y listo para sembrar. La palea se realiza echando una orilla hacia arriba, luego, empleando un caballo se hecha una orilla hacia abajo (retapa) y se rectifica manualmente echando una orilla para abajo. Siembra: Los almacigales son producidos en la misma finca en bandejas de estereofón de 242 hoyos. Se emplea semilla Cool Breez. A las tres semanas de sembradas, las plántulas con su sustrato son aflojadas en el invernadero y transportadas en las bandejas al campo. El suelo es previamente humedecido para favorecer el enraizamiento, luego se hacen los hoyos con un espeque y se trasplanta. A la siembra se aplica vinagre de madera como fertilizante foliar e insecticida. La siembra promedio es de 60.000 plantas. Manejo: A los 8 días después del transplante se hace una segunda aplicación de abono de aproximadamente 5.000 kilogramos. A los 15 días del trasplante realiza una primera deshierba y a las 5 semanas la segunda. Cada dos días le aplican dos horas de riego, pero cuando hay viento riegan a diario. A manera preventiva, se le hacen dos aplicaciones de vinagre de madera como abono foliar y repelente de insectos. Dado que la parcela se encuentra a 550 metros de las instalaciones físicas (1), para el transporte de los almacigales, insumos y la cosecha se emplea el vehículo de la finca. Cosecha: A los 60 días después del transplante realizan la cosecha, cuando la cabeza tiene un peso aproximado de 650 gr. La pérdida en plantas estimada es del 5 % y se obtienen rendimientos promedios de 57.200 plantas por hectárea. Cuadro 8 Costos de producción estimados para una hectárea de
Lechuga Americana Convencional (Lactuia sativa)
Semillero: Hacen un semillero al aire libre y emplean 2 Kgs. de semilla Bellagreen FM la cual es de alta calidad. Dan mantenimiento al semillero mediante el riego diario. Emplean fertilizantes granulados y aplican fungicidas e insecticidas para controlar el gusano y el joboto. Preparación de terreno: Le pasan una rotada al suelo y luego lo desinfectan con Mocap para control de insectos y nemátodos. Luego, mediante el empleo de caballos confeccionan eras de 1 metro de ancho las cuales los peones terminan de emparejar. Transplante: A los 22 días de hecho el semillero realizan el trasplante a la parcela que ha sido previamente desinfectada. Se humedece el terreno y se transplanta a una distancia de 40 cm. entre filas y 30 cm. entre plantas, aproximadamente 98.000 plantas por hectárea (14 plantas por metro cuadrado útil). La humedad se mantiene mediante el riego diario del terreno, el cual realizan con bomba eléctrica. Manejo: A los 8 días después del transplante fertilizan con 12-30-8 y Fosnutren. Al mes se fertiliza con 18-5-15-6-2. Como elementos menores para el desarrollo y engruese de la planta emplean Nitrofosca y cuando se acerca la cosecha usan Kresco (potasio). Para controlar plagas como la mosca minadora y cortadores hacen fumigaciones preventivas de Decis y Lannate. Para prevenir quemas por hongos fumigan semanalmente con Daconil y Antraco. El control de malezas es manual. Cosecha: Se cosecha a los 67 días después del transplante. La pérdida estimada es de 20 % y se obtienen rendimientos promedios de 78.400 unidades por hectárea.
Cuadro 9 Costos de producción estimados para una hectárea de Lechuga
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